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El viernes pasado tuve la ocasión de visitar Idjwi (en barco, claro está) para la inauguración de un puente entre la parte norte y la parte sur de la isla, que están muy mal comunicadas. Y tengo que decir que el recorrido por el lago Kivu es verdaderamente impresionante, de una belleza extrema que contrasta con la situación desastrosa también extrema de este país (la foto de aquí abajo no le hace justicia)..
A causa de su aíslamiento (válgame la redundancia), Idjwi es un territorio que sufrió pocos daños durante la guerra (como nos dijo el administrador, consiguió mantenerse al margen como un huevo en un campo de minas). Además es una isla fértil que produce café, mandioca, plátanos, piñas, etc. y también rica en minerales como la casiterita o el coltán, además de proveer todo Bukavu de arena para la construcción de casas. Si comparamos este territorio con los otros 7 del Kivu Sur, realmente los habitantes de Idjwi pueden sentirse afortunados..
Sólo añadir un dato más: según me dijeron, Idjwi es la isla lacustre más grande de África (con una superfície de 310Km2) y que aunque parece deshabitada cuenta con más de 160 mil habitantes.
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Mi misión es matar el tiempo, la suya matarme a mí.".
- Cioran.
(citado en 20 bajo cero).
"Cuando lo piensas bien, el amor no es más que otro problema de búsqueda".
(frase publicitaria de Google Romance).
Por suerte tenía un contacto en Nairobi: Petr, un ex-alumno mío de cuando trabajaba en el Ministerio de Asuntos Exteriores Checo, que ahora es el embajador de su país en Kenya (y es que en una vida pasada trabajé como profesora de español pluriempleada en la bella Praga). No lo había visto desde entonces (hace 3 años) y me hizo mucha ilusión verlo en un escenario tan diferente y constatar que aún se acordaba de su español..
Así pues pasé dos días visitando Nairobi con Petr el embajador que hizo lo imposible para que disfrutara de esos dos días en la que ahora es su ciudad. Subimos a la azotea del centro internacional de conferencias desde donde hay una vista magnífica de la ciudad (allí fue tomada la foto de este post), y es que todas las ciudades por feas que sean desde las alturas impresionan. También me llevó al sitio donde había la embajada americana antes de que volara por los aires en un ataque terrorista donde perecieron 224 personas (ahora hay un pequeño jardín con una placa conmemorativa)..
Después fuimos a las afueras de la ciudad a ver la preciosa casa de Karen Blixen (la de Memorias de África), rodeada de plantaciones de café, y incluso comimos allí en una parte de su propiedad reconvertida en restaurante. Qué bien vivía esa mujer..
Y me enseñó el mercadillo de los Maasai, donde me harté a comprar souvenirs. Y por la noche fuimos a comer un par de veces en restaurantes pijos muy buenos. Se nota que en Nairobi hay una comunidad de expatriados muy amplia, supongo que atraidos por la vida occidental que puede llevarse en la ciudad. No solamente por la multitud de bares, restaurantes y discotecas pijas que hay, sino también por los centros comerciales, cines o librerías en inglés. Pero quizás precisamente por eso, por ese carácter poco africano que le encontré a Nairobi, es una ciudad que no me acabó de llegar..
Lo que más me gustó fue sin duda el "santuario" de jirafas, también en las afueras de Nairobi, que es como una especie de orfanato para jirafitas a las que puedes dar de comer con la mano. Es un poco asquerosillo porque tienen una lengua babosa azul enorme que sacan entera para coger bien la comida de tu mano, dejándotela de lo más pegajosa, pero yo disfruté más que todos los niños allí presentes.