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Ya hablé en otra ocasión de los lavabos congoleños, pero dentro de los lavabos "occidentales" en Estados Unidos me llamó la atención que algunos tuvieran una especie de estantería con agua que algunos llamaban "shit shelf". En aquel post me sorprendí de algunos artículos que había encontrado por internet que afirmaban que la tal estantería infernal en realidad era originaria de Alemania, pero yo me mostré escéptica porque jamás la había visto en mis viajes por Europa..
Pues bien, en el hotel donde me alojé en Ljubljana, en mi propia habitación, vi finalmente el horror (nada que ver con los lavabos americanos). Mirad y juzgad por vosotros mismos.
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Además de todo esto, durante los días que estuve en Ljubljana estuvo lloviendo e hizo un tiempo más primaveral que veraniego, ideal para pasear por la ciudad sin sudar como un tocino o sentarse a tomar algo en cualquier bar relajadamente..
Fue mi tercera visita a Ljubljana y aún me gustó más que las veces anteriores, a pesar de visitarla esta vez en temporada alta. Como es una capital pequeñita y no tiene playa ni lago, pues hay turistas pero no tantos com en la costa y la mayoría de paso, que sólo se quedan un día o como mucho dos en la ciudad. Así que nunca se tiene esas sensación de ganado ni de estar en un parque temático, sino que se está muy tranquilo..
Lo que más me gusta de Ljubljana son las terrazas de los cafés que pueblan las orillas del río Ljubljanica (muy originales con los nombres no son estos eslovenos), y el ritmo relajado que se respira en la ciudad a pesar de tener también un cierto aire austríaco de orden y pulcritud..
La primera vez que estuve en Ljubljana pasé allí dos semanas, así que tuve ocasión de probar casi todos los cafés con terraza. Sin ninguna duda mi favorito es Čajna Hiša (la Casa del Té), que tiene una interminable carta de tés e infusiones además de deliciosas ensaladas y bocadillos. Y es que a pesar de que en general en Eslovenia el café es bueno (supongo que por influencia de cafés austríacos), los tés de Čajna Hiša son simplemente irresistibles..
No dejéis de visitar Ljubljana y Eslovenia.
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No sé muy bien cómo era el Mediterráneo en el pasado, al menos no de primera mano. Pero de lo que sí estoy segura es de que no se parecía en nada a la Croacia de hoy. Ni las playas de cemento, ni la mala conservación de muchos monumentos, ni el paisaje de la costa plagado de piñas de apartamentos de construcción barata, ni el trato de la gente en las zonas turísticas, ni ninguna otra cosa me recuerdan a mí a la vaga idea del Antiguo Mediterráneo que tengo..
Y que conste que a pesar de que aunque haber visitado la costa en temporada alta me ha resultado francamente cargante, y a pesar de todas mis críticas recientes, Croacia es un país que me encanta, que tiene muchísimo que ofrecer al viajero y que me sigue pareciendo un destino muy recomendable. Lo que no me gusta ni pizca es la política turística que han llevado las autoridades, promocionando básicamente un turismo playeril nada sostenible y haciendo grandes campañas sobre su patrimonio cultural pero sin invertir apenas en conservarlo, olvidando a otras regiones de Croacia aparte de la costa..
Me parece que Croacia ha intentado vender una imagen de autenticidad mediterránea a la Europa Occidental siempre sedienta de destinos con sol buenos, bonitos y baratos, confundiendo esta autenticidad con la falta de desarrollo de infraestructuras para recibir a todas estas manadas de turistas de baja calidad, y con la falta de información y conservación de sus monumentos. En mi opinión, enseguida se nota que venden gato por liebre cuando a lo largo y ancho del país se encuentran tantos ejemplos de monumentos y lugares históricos que se caen en pedazos (salvo honrosas excepciones), demostrando que lo único que en realidad ofrecen al visitante es su mar y su sol. Y tampoco a un precio más económico que otros destinos de mar y sol europeos clásicos como pueden ser Grecia, Italia o España..
Y yo me pregunto, aunque Croacia es un país que aun se está recuperando de la guerra y las transiciones son siempre lentas, no sería mejor informar un poco más a los potenciales turistas de la historia y la diversidad que ofrece Croacia, promocionar todas las regiones y apostar por una imagen de país normalizado plenamente europeo, y que tiene mucho más que playas baratas?
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Al pasearme a mirar tiendas en varias ciudades de los Balcanes (sobretodo de Croacia y Montengro) encontré mi respuesta: lo dorado era omnipresente. Ropa, zapatos, bolsos, bikinis, decoración para el hogar, etc. La máxima de cuánto más dorado mejor parecía ser generalizada..
Y ahora me pregunto a qué se debe esta pasión por lo dorado en los Balcanes. ¿Tiene alguna relación con el comunismo? ¿O es que simplemente se asocia con el lujo, y por lo tanto con todo lo bueno?
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Al principio no le di importancia al tema, pensando simplemente que quizás me había topado con algunos viticultores con unos gustos estéticos un poco barrocos. Pero a medida que fui visitando más bodegas me di cuenta que la pasión por lo dorado era algo generalizado, y no sólo en Croacia. Y empezó a resultarme engorroso ya que es muy difícil fotografiar las botellas con etiquetas tan brillantes..
Así que en Croacia o en los Balcanes no hay que juzgar un vino por su etiqueta, ya que algunos de los mejores vinos que probé tenían etiquetas horrorosas.
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Allá voy:.
1. El "Dingać" de Vedran Kiriđija, un pequeño viticultor de la península de Pelješac, a una hora y media aproximadamente de Dubrovnik. Se trata de una península precisamente famosa en todos los Balcanes por sus vinos tintos de uva Plavac Mali (variedad autóctona de Croacia), concretamente los hechos con uvas de unos viñedos que se encuentran en la ladera de unas montañas tocando al mar y que se llaman Dingać..
2. El "Ivan Dolac Eko" de la cooperativa de Svirće en la isla de Hvar, que es versión ecológica de su tinto llamado Ivan Dolac y además limitada a 2000 botellas anuales. Hecho también con uvas de Plavac Mali, por el mayor productor de vinos de la isla de Hvar..
3. El "Monsignor Barrique" de Demian, otro pequeño viticultor del sur de la península de Istria. Se trata de una mezcla de Merlot (60%) y Cabernet Sauvignon (40%) que está simplemente deliciosa..
4. El "Zlatan Plavac Grand Cru" de Zlatan Plenković, de la isla de Hvar al igual que segundo vino del que he hablado (y es que la isla es famosa por sus vinos). Se trata de uno de los viticultores más famosos de toda Croacia y éste es su vino estrella, que cada año gana infinitos premios internacionales en todas partes. Hecho también con uvas de Plavac Mali, merece todos los premios que le han dado y más..
5. El "Mantra" de Alen Bibich, un joven viticultor del pintoresco pueblo de Skradin cerca de Zadar. A pesar de que casi todos sus vinos son recomendables, el Mantra del 2005, hecho a base de uvas de Garnacha, es una maravilla..
¡Salud!
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A pesar de ser una "perla" de gran calibre, con una biografía trufada de trabajos sucios, alguna que otra estancia en prisiones francesas y su participación en operaciones de dudosa integridad (¡hasta participó en una operación en la RDCongo, entonces Zaire, en 1978!), muchos croatas no lo consideran un criminal sino un héroe..
Gotovina lideró la Operación Tormenta que en 1995 limpió la zona de Krajina en Croacia de sus ciudadanos de origen serbio que allí vivían: se calcula que unas 200 perdieron la vida y otras 200.000 tuvieron que abandonar sus casas, entre las cuales se encontraba la familia de mi admirado Boris, cuyo blog recoge varias historias relacionadas con su desplazamiento forzado. En esa época la política del gobierno croata era conseguir la independencia para los croatas, es decir, un estado étnicamente puro sin ningún serbio o no croata en él, y por lo tanto acciones como la de Gotovina se consideraban de lo más patrióticas y dignas de admiración..
Hoy en día, a pesar de encontrarse detenido en La Haya y de haberse publicado montones de detalles escabrosos sobre su pasado nada honorable, miles de croatas siguen considerándolo un héroe y negándose a reconocer que su país también cometió crímenes durante la guerra..
A riesgo de parecer su publicista, tengo que recomendar otro libro de la escritora croata Slavenka Drakulić, titulado "They would never hurt a fly" ("No le harían daño a una mosca"), que es una recopilación de retratos de criminales de guerra detenidos por el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia (TPIY). El capítulo sobre Gotovina pone en evidencia esta contradicción interna de los croatas para admitir que su independencia fue a cambio de cometer crímenes. En general todo el libro es muy revelador de este estado de negación en el que mucha gente vive en los Balcanes, sobretodo en Serbia y en Croacia.
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Según parece, muchos istrios no sólo disponen de pasaporte croata sino también italiano (y en algunos casos esloveno), a pesar del gran éxodo de istrios hacia Italia que tuvo lugar después de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, en los diversos censos de población durante la época de Yugoslavia, un gran número de istrios no se declaraban ni croatas ni italianos, sino simplemente istrios. Algunos incluso han continuado declarándose istrios después de la independencia de Croacia..
Istria es una región que tiene una historia fascinante, pero como no soy una experta en el tema no voy a entrar en detalle. Sólamente comentar que me sorprendió ver por todas partes carteles e indicadores en dos idiomas (croata e italiano) en un país tan nacionalista y obsesionado con la pureza étnica como es Croacia. Y sobretodo observar cómo la lengua istria-italiana (una especie de dialecto veneciano antiguo del italiano) convivía tan alegremente con la croata por toda la región. Hablando con varias personas me di cuenta de que la situación de bilingüismo en Istria está lejos de ser ideal, pero de alguna manera pervive. Y aunque a nivel oficial el croata sea la lengua imperante, por la calle y en las casas se oye mayoritariamente el istrio-italiano. Y la gente enseña a sus hijos las dos lenguas, normalmente gracias a iniciativas comunitarias de escuelas italianas..
Siendo catalana no pude evitar, como no, comparar la situación en Istria con la de Cataluña. Y a pesar de las muchas diferencias que existen en las dos regiones a nivel de aprendizaje de las lenguas y su uso oficial, un elemento común me llamó la atención: la actitud prepotente de ciertas personas venidas de otras partes de Croacia a Istria hace años negándose a aprender (y mucho menos hablar) ni pizca de lengua istria-italiana a pesar de haber pasado allí un montón de años.
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1. Viva las Vegas - Elvis Presley.
And they're all livin' devil may care.
And I'm just the devil with love to spare.
Viva Las Vegas, Viva Las Vegas.
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- Vera Linhartová.
(citada por Michael Viewegh en La educación de las chicas de Bohemia)