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Por otro lado me fijé en lo mucho que aquí a la gente les encanta lo francés y todo lo que que respire sofisticación europea. Así que me parecía muy raro ver carteles de neón en lugares supuestamente pijos o con decoración exquisita, y atribuía la pasión por el neón más a una cuestión práctica para llamar la atención que otra cosa. Pero la todapoderosa Wikipedia me acaba de aclarar que los carteles comerciales de neón fueron desarrollados por un francés a principios del siglo XX, y que fueron los franceses que los introdujeron en los Estados Unidos. Ahí se explica todo.
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Desde que empecé a usar la tarjeta Translink estoy encantada de no tener que pensar en si llevo cambio suelto encima o no, y en cuanto se me acaba se me recarga automáticamente al haberla sincronizado con mi banco. Sin embargo hoy, al coger un autobús que no es de los que cojo habitualmente, se me ha ocurrido que con esta tarjeta se vuelve facilísimo controlar los movimientos de la gente. Y el día de mañana, si todo el mundo utiliza la tarjeta, los que gestionan Translink sabrán en cada momento qué personas se encuentran en cuál autobús y dónde. No sé exactamente si eso tendrá alguna utilidad, pero se me ha ocurrido que la anonimidad en el transporte público va camino de acabarse.
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Pues bien, el día de la investidura también tuvo lugar otra campaña interesante, pero ésta sin ánimo de lucro: la substitución del nombre de la calle Bush por calle Obama. Aquí en Estados Unidos el nombre de las calles está indicado en carteles con poste al estilo de las señales de tráfico, y es común que al inicio de la calle el nombre vaya precedido de "Begin" (inicio) y al final "End" (fin), con lo que la acción de substituir los carteles aún tenía más gracia..
La rebautizada calle Obama de San Francisco duró bien poco, apenas la mañana de la investidura, pero como con cualquier aconticimiento en estos lares, quedó bien fotografiada. En Flickr pueden verse una serie de ellas, pero seguramente mi favorita es ésta. Según leí en el blog de la popular columnista Violet Blue, parece ser que los responsables de la substitución de todos los carteles fueron dos grupos separados que hicieron el trabajo durante la noche y se encontraron a medio camino (grandes mentes piensan igual, dice ella). Según el aún más popular en San Francisco bloguero Laughing Squid, uno de los grupos es el Concerned Republicans Assaulting Posterity (C.R.A.P.), algo así como Republicanos Preocupados Asaltando la Posteridad (las siglas significan basura)..
En fin, de este tipo de entretenimiento vive San Francisco.
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Como ya he dicho otras veces, no tengo tele en casa, así que tenía pensado ir a ver la ceremonia de investidura en la plaza del ayuntamiento donde leí que pondrían una pantalla gigante retransmitiendo en directo. Habría podido ir a verlo en directo a Washington como hizo la mitad de gente que conozco en los Estados Unidos, pero al final la pereza ganó y me quedé en San Francisco..
La cosa empezaba a las 8 de la mañana y a esas horas mi cerebro aún andaba en la cama, así que acabamos viendo la ceremonia en el jardín del centro cultural Yerbabuena. Es un espacio más pequeño y por lo tanto menos grandilocuente que la plaza del ayuntamiento, pero con las flores, la fuente y el solecito casi veraniego que hacía el ambientillo resultó de lo más placentero. La gente del público reflejaba la diversidad de San Francisco, el balance perfecto entre blancos, asiáticos y gays (aviso: este blog es adictivo para cualquiera que conozca un poco los USA)..
La ceremonia en sí fue de lo más protocolaria y poco original, pero se notaba la emoción en el ambiente cada vez que alguien decía las palabras "Presidente" y "Obama" juntas, a las que aún hay que acostumbrarse. No voy a entretenerme en todos los detalles, pero sí me gustaría destacar algunos:.
-Aretha Franklin cantando el himno de los Estados Unidos estuvo inmensa, aunque alguien en Twitter se sorprendiera de que aún estuviera viva (sacrílegos). Su sombrero tuvo tanto éxito, que ya tiene grupo de fans en Facebook..
-¿Qué coño pintaba una misa ahí en medio? Confieso que no he visto ninguna otra ceremonia de investidura, pero pensaba que desde la revolución francesa se honraba la separación de estado e iglesia en Europa y Estados Unidos, al menos de cara a la galería. Pues según parece, la Biblia aún tiene mucho que decir en política..
-Ver al ex-vicepresidente Dick Cheney en silla de ruedas proporcionó infinitas cantidades de placer malévolo a los que celebraban la marcha de Bush..
Y bueno, qué decir del discurso de Obama. Casi cada frase se podría poner en un imán de nevera, pero una de las que más me gustó fue:"estamos dispuestos a tender la mano si abrís el puño".