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Según la página web de Hornsleth, la intención del proyecto es denunciar la explotación y las manipulaciones a las que África es sometida por los donantes de ayuda humanitaria. Pero según parece, el proyecto ha enfurecido al Ministro de Ética de Uganda(el cual, por cierto, me pregunto a qué se dedica exactamente), que lo calificó de "humillante" y "racista". Y no es el único, ya que el asunto ha desatado una lluvia de artículos y reportajes negativos en los medios de comunicación ugandeses que tachan la iniciativa de neocolonialista..
Los habitantes de Buteyongera han accedido a las condiciones del proyecto de voluntad propia, de las cuales son totalmente conscientes, y van a beneficiarse de manera directa de los animales donados por el artista. En cambio, gran parte de la ayuda humanitaria donada a los gobiernos africanos desaparece en los bolsillos de políticos y funcionarios corruptos, como el tal Ministro de Ética que tan ofendido se mostraba, y sólo una ínfima parte llega a la población de a pie..
¿Se burla realmente el proyecto de Hornsleth de los campesinos de este pueblo ugandés? Yo creo que pone en evidencia unas cuantas contradicciones de la identidad en África y de las ayudas al desarrollo que recibe, en las que muchos prefieren no pensar..
Para hacerse una idea de lo dura que es la vida de los campesinos en Uganda o en cualquier otra parte de África, recomiendo una partida de Third World Farmer (Campesino del Tercer Mundo), un juego de simulación en la que los jugadores deben cuidar del ganado y labrar la tierra, y sobrevivir en el intento.