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Tal como dice el artículo, en la mayoría de países africanos no existen sistemas formales de recogida de basuras, por lo que es muy habitual ver bolsas de plástico usadas tiradas en cualquier rincón acumulando roña de todo tipo, desaprovechadas. Hasta que un buen día, el hombre de negocios Kwabena Osei Bonsu de Ghana se hartó del panorama y decidió hacer algo: recoger las bolsas de plástico abandonadas y coserlas para hacer bolsas nuevas, reutilizables. Y así nació Trashy Bags, que cuenta con un taller de una docena de sastres y modistas que crean los diseños de plástico reciclado en máquinas de coser manuales..
Algunas de las bolsas más utilizadas como material de base son las de agua (como el modelo de arriba a la izquierda), ya que el agua de Accra (la capital de Ghana) no es potable y por lo tanto cada día se consumen millones de bolsitas de medio litro de agua. Según el artículo, unas 60 toneladas de envoltorios de plástico se recogen cada día en la ciudad..
Trashy Bags paga unos 2'5 euros por cada 1000 bolsitas que la gente les trae para reciclar, y vende los bolsos resultantes por unos 5 euros. En ciudades como San Francisco las autoridades han prohibido totalmente el uso de las bolsas de plástico en los comercios, pero en Ghana se les ha ocurrido una manera mucho más creativa de deshacerse de ellas. A ver si se empiezan a ponerse de moda por todo el mundo..
Actualización 23/03: Curiosamente, justo después de escribir sobre las Trashy Bags de Ghana fui a pasear por San Francisco y en una tienda de comercio justo vi unos bolsos con un nombre muy parecido (Trash Bags) hechos en Honduras a partir de bolsas de patatas fritas. La técnica es diferente, ya que las bolsas están trenzadas, y el precio también (aquí algunos ejemplos). Pero según la web de la iniciativa, los ingresos van a parar a las mujeres que las hacen y se invierten en proyectos comunitarios de educación y salud.