Although I didn’t manage to go to the first Maker Faire Africa in Ghana a couple of years ago, M did and made me jealous blogging about all the cool creative people he met there. Like Nana Kofi Acquah, a really talented photographer whose blog I’ve been following since. Lately I’ve really enjoyed his variousseries of beach photos, partly because it’s now (finally) cold in San Francisco but also because they remind me of the great beaches I got to enjoy in Côte d’Ivoire. Here are a couple of my favorites, but make sure to check all the others.
This is what happens when an “AllAfricanTV” team, led by famous University of Kinshasa anthropologist Kayonga Kagame, travels to an Austrian province in the Alps to document the strange behavior of the natives. Brilliant. (Make sure to watch the whole thing, it’s worth it.)
As little interlude in following the overwhelming news coming from Japan, and blending my love of African art and of Star Wars, I present you with the geekiest African masks ever:
One of France’s premiere fashion magazines, L’Officiel Paris, thought they would honor Nigerian musician and human rights activist Fela Kuti by dressing Beyoncé up as, what they would like to call, an “African Queen.”
The editorial shoot includes images of the international pop sensation in blackface, clad in leopard prints, feathers, head-dresses and necklaces with bones hanging off of them. A “return to Beyoncé’s African roots,” according to L’Officiel.
Jay-Z, Beyoncé’s husband, is one of the producers of “Fela!,” a musical celebrating the life of the Nigerian star, so you can’t say that she’s completely oblivious to his legacy. And she must know that black face carries a deeply rooted racist history in the United States that extends back to minstrel shows where white actors would paint their faces black to mock the physical appearance African-Americans.
I’m visiting a friend in New Orleans and being in such a tropical weather I couldn’t resist going to the only African restaurant in town: Bennachin. Owned by a Gambian-Cameroonian couple, their menu features specialties from both those countries as well as a few West and Central African dishes at large. For example, they have several popular dishes that I’ve had the pleasure of trying while in Côte d’Ivoire or Mali, such as Yasa chicken, Thieboudienne, Jollof rice (apparently also known as Bennachin in Gambia) and Egusi. Of course, they have the omnipresent Fufu, and fried plantains. Remembering my first week in Abidjan staying with Cameroonian friends, I ordered Ndole:
Escribiendo ayer sobre la cobertura mediática del secuestro de un español en el Congo me quejaba del hecho que los medios españoles sólo hablen de África profusamente cuando se trata de sucesos protagonizados por españoles. Schauzeri, hablando del mismo secuestro, decía que todo esto responde en parte a la falta de interés de la opinión pública española dado los menores vínculos históricos, culturales y de idioma entre África y España, en comparación con Latinoamerica.
Si bien estoy esta afirmación es cierta, también lo es que los vínculos entre África y España son mucho más profundos e históricamente extensos de lo que nos gustaría admitir. Si alguien lo duda, que se tome 20 minutos para ver este vídeo producido por el Centro de Estudios Panafricanos para su curso online en Historia, Cultura y Política Panafricanas. Aunque tenga un cierto tono propagandista y panfletero (y también de autobombo), ofrece un excelente repaso a la historia compartida entre África y España, subrayando el silencio e ignorancia que perduran hoy en día acerca de estos lazos.
Nota a parte: no puedo evitar comentar que al final del vídeo aparece una nota que dice que las fotos son tomadas de internet porque son de dominio público. Parece mentira la cantidad de gente (sobretodo en España) que siguen pensando que porque un texto o una foto se publique en internet los derechos de autor se esfuman y no hay ninguna necesidad de acreditar al autor. Sigh.
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In case you haven’t heard about it yet, a new magazine about Africa in Spanish was just launched: Africaneando. It’s published (on the Maneno platform btw) by he Barcelona-based and awesomely named association Oozebap devoted to the promotion of African culture, research and better knowledge. And it has a photo essay of life in Abengourou by yours truly. Oh, and they’re accepting submissions, preferably in Spanish but also in English and French.
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Here’s an awesome visualization of the decline of the four main maritime empires of the XIX and XX centuries, which of course has a lot to do with the Scramble for Africa. By Pedro M. Cruz.
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As spotted by A Bombastic Element, Gawker managed to lay their hands on a picture of Teodoro Nguema Obiang Mangue–son of the Equatorial Guinean dictator Teodoro Obiang Nguema Mbasogo–rocking an S-curl and his million dollar watch. They conclude with “We are living in a Frederick Forsyth novel”. Indeed.
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KenyaBuzz has created a matatu map of Nairobi! I wonder if somebody could do the same with the gbakas in Abidjan…
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And speaking of matatus, Sarah Elliott has a hilarious photo series of matatus decorated with pictures of all sorts of political leaders, such as the one below:
Se cumple una década de los disturbios racistas de El Ejido, los más graves ocurridos en el Estado español, y Canal Solidario se pregunta “¿hemos aprendido algo?”. Viendo que durante esta década se han ido sucediendo otros episodios de altercados y violencia colectiva contra la población inmigrante (véase Terrassa, Elche y Roquetas de Mar), me inclino hacia el no. Por si alguien necesita que le refresquen la memoria, Canal Solidario hace un repaso a estos cuatro casos famosos.
Recordemos también el follón que causó recientemente el Ayuntamiento de Vic al anunciar que no dejaría empadronar a los inmigrantes sin visado o permiso de residencia (aunque luego se hicieron marcha atrás).
Todo esto me viene a la cabeza al leer la última entrada en el blog de Luna, titulada “Mujer afro, española y sobradamente preparada compara experiencias“. En ella cita a una mujer española anónima, deducimos que de origen africano y por lo tanto negra, comparando su experiencia en España y en Gran Bretaña, donde la gente está mucho más acostumbrada a ver a gente de todos los colores en todo tipo de trabajos y situaciones sociales. He aquí un extracto:
[...] era gracioso porque siempre la vacante estaba abierta: “sí, sí, pásate a tal hora en tal sitio.” Y yo iba tan contenta a mi entrevista, arreglada y todo, y llegabas ahí y no te creas que te iban a hacer la entrevista (…): entrabas por la puerta y ya les veías la cara de susto, “ay la chiquilla esta, la morenita ¿no?” [Yo les decía:] “Soy la chica que ha llamado para esto …” [Y contestaban:] “ah, no es que mira … ya … ya el puesto está cogido.” “Pero si he llamado esta mañana y me han dicho que …” “No, es que …” Eso si no te decían directamente que no te pasaras cuando les decías tu nombre por teléfono (…).
Me fui a Inglaterra de primeras (…) y vi que en los bancos hay negros, en los centros de empleo hay negros, en la política hay negros, o sea, que hay visibilización [de la población negra] y dije “yo quiero estar aquí”.
Leer la cita entera aquí, que no tiene desperdicio. Su comentario sobre cuando va en autobús y nadie quiere sentarse al lado de ella me ha recordado un cortometraje fantástico titulado Schwarzfahrer (juego de palabras entre la palabra para la gente que se cuela sin pagar y literalmente ‘pasajero negro’), que colgué por aquí hace algunos meses (es el segundo). Y también me ha recordado la anécdota que me contó un día a un amigo mío marfileño para ilustrar las dificultades de integración que está sufriendo su esposa en Suiza, donde se encuentra estudiando un doctorado en literatura francesa: nunca nadie se sienta a su lado en el tranvía. En todas partes cuecen habas, sí, pero España es una tierra de cruce de caminos y el único país de Europa que tiene fronteras con África, mientras que Suiza es una confederación de pueblos montañeses que vivieron la mayor parte de su historia aislados.
Y con todo esto en mente me pregunto, ¿hemos aprendido algo?
Y de propina, un fragmento del reportaje de Josep María Martín sobre un piso de 50 metros cuadrados en Lavapiés en el que viven 8 personas, la mayoría inmigrantes senegaleses. Para que veáis a lo que se dedican:
The always awesome Strange Maps blog had this great map sequence that gives a different perspective on the pre-historic earth puzzle which “reverses the drift that continues to widen the Atlantic Ocean, and returns to the age of the dinosaurs in another way”. Here you have what the author calls the Afro-Latinosaurus Rex, in which the narrow southern strip of South America shared by Chile and Argentina is the beast’s lower jaw, Africa’s southern part its upper jaw. And “the big, blunt bulk of West Africa is the animal’s neck. Lake Victoria, the greatest of African lakes, doubles as the menacing eye of the Afro-Latinosaurus…”
Como dice el tópico, viajar cura la ignorancia y abre los ojos a otras maneras de ver el mundo. Y, si bien vez la corrección política de los Estados Unidos a veces resulta desmesurada, vivir allí me ha servido para darme cuenta de la poca que tenemos en España cuando a cuestiones raciales se refiere. Con la globalización y la creciente mobilidad humana los tiempos han cambiado, y con ellos las actitudes hacia “el otro”, hacia la minoría y lo diferente, deben cambiar también. Cosa que desgraciadamente parece que cuesta de aceptar en nuestro país.
Los ejemplos de insensibilidad racial española son infinitos (¿alguien se acuerda de la pitorreo a Moratinos por hablar en lingala, o de la polémica suscitada por la foto de la selección española de baloncesto haciendo el gesto de los ojos rasgados durante los Juegos Olímpicos de Beijing?), pero me parece increíble que los medios de comunicación sigan sin aprender. O que la una campaña publicitaria para las pasadas Navidades de una gran marca como Navidual esté totalmente basada en estereotipos raciales como éstos:
Todo esto me hace pensar en la incongruencia de que en tantas ciudades españoles sigan usando reyes Baltasares pintados en lugar de negros de verdad, a pesar de la clara presencia de ciudadanos subsaharianos en la sociedad española. Por eso no me sorprende leer que el Centro Panafricano este año ha lanzado una campaña contra los Baltasares pintados (con recogida de firmas y todo). Y es que, por más que no les guste a algunos, es ya hora de mirar un poco más allá de nuestras narices y de empezar a cambiar nuestra perspectiva etnocéntrica del mundo. Que ya va siendo hora…