La mayoría de puentes que he visto viajando por este país tienen aspecto de aguantarse por milagro, como éste de la foto. El día de las elecciones mi jefa y yo quisimos ir a visitar algunos pueblos del interior de la provincia donde viven los pigmeos, para ver cómo votaban. Pero para hacerlo tuvimos que pasar por senderos estrechos llenos de baches en los que en más de una ocasión casi nos quedamos atascadas, y además tuvimos que cruzar este puente de troncos endebles que crujían a nuestro paso. Pero al final siempre aguantan todo lo que les echen, y jamás he visto a ningún vehículo despeñándose por un puente que se ha roto (aunque nunca se sabe).
Después de un largo día de emociones, de recorrer los recovecos de la provincia viendo a la gente votar con tanta emoción y solemnidad, el domingo de las elecciones volvimos sanas y salvas a Bukavu a pesar de los baches insalvables, los barrancos traidores y los puentes quebradizos.
Y en días como ése me encanta estar en este país. Y no sólo por los puentes.
¿cómo se aguantan estos puentes?

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