Para inaugurar la década de los 30 como Dios manda, este año (después de pasar el último en Sevilla) he decidido pasar mi cumpleaños en plan exótico, nada más ni nada menos que en Maui, la más “hippy” y surfera del archipélago, en un pueblito apartado del mundanal ruido de paisajes verdes y playas de postalita. Es un sitio que donde sólo tiene una tienda de ultramarinos, dos restaurantes y unas cuantas cabinas teléfonicas para llamar (no hay cobertura de teléfono móvil). Sin embargo, milagrosamente he encontrado esta conexión wifi delante de la iglesia del pueblo, y como compartir es un valor cristiano (y usar wifi ajeno no es considerado delito en este país, no como otros), pues aquí estoy.
Aunque este es tan sólo mi segundo día en Hawaii y ni siquiera he ido a la playa aún, mi primera impresión ha sido un poco extraña. El paisaje es totalmente típico de isla del Pacífico (como la parte de Polinesia de Port Aventura, para entendernos), no iba a ser de otra manera, y por lo tanto bien diferente de cualquier lugar en los Estados Unidos. Sin embargo, hay también cosas típicas americanas: la mitad de la población local es americana (blanca), las señales de tráfico son idénticas a las del resto de los Estados Unidos, todo se paga con dólares, los supermercados son los mismos, etc. Y bueno, está todo lleno de turistas americanos con shorts, gorras y coches de alquiler descapotables por todas partes (Hawaii es un poco la Canarias de España, a nivel turístico). Todo esto le da a estas islas una cierta cualidad irreal, como de paraíso artificial.
Una cosa que me sorprendió de Hawaii es lo lejos que está de todo. A pesar de que todo dios en California ha ido alguna vez, el vuelo dura nada más ni nada menos que 6 horas que se hacen interminables, y la diferencia horaria con la costa oeste es de 2 horas (11 con España). Todo esto accentúa aún más la extraña sensación de estar en un decorado, en un lugar paradisíaco y exótico apartado del mundo, pero rodeado de elementos familiares y de las mismas cosas que en el continente.

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10 Comments until now
¡Post duplicado!
¡feliz, feliz, cumpleaños!
¡Hauoli La Hanau!
PUES MUCHÍSIMAS FELICIDADES!
Aquí llueve y hay una humedad del carajo, aunque no hace demasiado frío, pero un bañito ya me lo daba yo!
Que pases un gran día, porque la entrada a la treintena lo merece!
Felicidades, con once horas de diferencia. En nuestro Clustermap acaba de aparecer un puntito rojo en medio del Pacífico. !Qué buena sensanción!
Felices 30, Elia!! Espero que lo disfrutes y hagas muchas fotos güenas para darnos envidia (de la sana, claro)
)
No se si encontrarás la taberna del irlandés, pero espero que encuentres alguna tasca de “duracell”. Felicidades!
¡Felicidades! Buen regalito el que te has dado.
¡Mahalo a todos!
En cuanto vuelva voy a colgar algunas fotos, por si hacía falta darle envidia a alguien más, je je.
Aloha!
Osti! Per molts anys, Èlia. I bon any!
¡Felicidades Elia!
Si me descuido, te felicito los 31…
Desolée y se muy feliz!
Bisous
tengo un quinceañero de delfines de aloha y necesito decoracion una idea de como decorar gracias