Una vez más, voy a criticar a los periodistas aunque esta vez no sólo a los españoles (supongo que por ser periodista yo misma hay cosas que me parecen demasiado flagrantes).
¿Por qué la mitad -si no más- de las veces que escriben sobre el Congo tienen que hacer referencia al Corazón de las tinieblas, la archi-famosa novela de Joseph Conrad? Incluso cuando hablan de adopciones, como es el caso del artículo que ilustra este post, tienen que meter mano al tópico. Pero lo que aún me intriga más es, ¿cuántos de ellos se han realmente leído la novelita de marras? Apostaría sin riesgo a perder ni un céntimo que ninguno, amigos.
La bloguera Congogirl un día escribió un post buenísimo sobre el abuso de los tópicos y los clichés al hablar de este país. Resulta que navegando por internet encontró 3 artículos del periódico alemán Spiegel titulados:
1) Europa hace la Conga por el Congo
2) El Corazón de las tinieblas de Europa
3) Perdidos en la jungla
Y entonces decidió lanzar una encuesta a sus lectores para que adivinaran de qué iban los artículos:
1) El primer artículo habla de
a. la decisión de enviar tropas a la RDC para las elecciones
b. la fiebre por los bailes africanos que se puso de moda en Berlín el pasado invierno
d. el debate iniciado por la ONU sobre el financiamento para desplazados internos
2) El segundo artículo habla de
a. los resultados de una encuesta reciente entre los europeos sobre viajes por el río Congo para encontrarse a sí mismos
b. el revuelo causado por la decisión de enviar tropas a la RDC para las elecciones
c. el descubrimiento en Bruselas de una pila de documentos pertenecientes a Stanley y que fueron ocultados por el rey Leopoldo
3) El tercer artículo habla de
a. la historia de una aventura fallida de unos mochileros iniciada en Lubumbashi
b. la decisión de Alemania de enviar tropas a la RDC para las elecciones
c. el propietario de un hotel de Bukavu que fue secuestrado por unos rebeldes hasta que les dió los contenidos de su frigorífico industrial como sustento
Supongo que habéis adivinado que a pesar de lo sugerente de los títulos, todos los artículos hablaban de lo mismo: de la decisión de Alemania de enviar tropas a la RDC para las elecciones. Y la reflexión que se desprende de la encuesta de Heather es evidente: ¿hacía falta referirse a los trillados corazón de las tinieblas, a la conga y a la jungla para hablar de eso? Y la respuesta es no, no y no.
Para acabar, quería recomendar a los que leen en inglés este divertido artículo que se publicó en la revista Granta en la que el autor satiriza a los autores que escriben sobre África, que contiene consejos que muchos periodistas parecen haber seguido al pie de la letra, tales como :
Siempre utiliza las palabras “África”, “tinieblas” o “safari” en tu título(…) También utiliza palabras como “guerrillas”, “atemporal”, “primordial” o “tribal”.
En tu texto trata a África como si fuera un sólo país: es caluroso y polvoriento con campos ondulantes y enormes manadas de animales salvajes y gente alta y delgada que se muere de hambre.
Los lectores van a sentirse decepcionados si no mencionas la luz en África. Y las puestas de sol, las puestas de sol africanas son imprescindibles.
También vas a necesitar un bareto llamado Tropicana donde mercenarios, malvados nuevos ricos africanos y prostitutas y guerrilleros y expatriados pasan el rato.
Siempre acaba tu libro con una cita de Nelson Mandela diciendo algo sobre arcoiris o renacimientos. Porque a ti África sí te importa.

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2 Comments until now
Me parece genial tu blog y tu criterio, seguire leyéndote.
Miedo me das. Criticas despiadadamente a periodistas que escribieron sobre África.
Si lees algo mío ten en cuenta que ni soy escritor, ni periodista, ni me gano la vida escribiendo, es peor, ni se inglés.
Desde luego tienes autoridad y veteranía para hacerlo.
No he estado en esas tierras desde hace mucho tiempo, el país se llamaba Kinshasa, el río también y aquél estaba gobernado por un loco con sombrero de piel de un felino, que no te sabría decir si era un jaguar u otro, y que tenía un nombre parecido a Mobutu Sese Seko, o algo así. A decir verdad sólo navegué remontando el río Kinssasa hasta Matadi, allí me di una vuelta por el pueblo, con la consiguiente comitiva de niños llamándome ¡mundele! ¡mundele!, ¡mundele! a grito pelado y todos queriendo salir en las fotos que hice. Me llamó la atención un monumento que recordaba el encuentro del Dr. Livingston. De eso hace ya muchos años, yo tenía 27 años y ahora tengo 53… unas cuantas lunas y desastres ocurrieron desde entonces.
Un saludo.