demasiado joven para morir viejo

07 12 2005
 
1 comentario
 
Temas
africa
humanismo
rdcongo

 
 
Con una esperanza de vida alrededor de los 43 años y con una media de edad de 15 años, es evidente que la población de la República Democrática del Congo es muy joven. Y al pasear por las calles eso salta a la vista, se ven niños y niños por todos lados y sólo muy de vez en cuando alguien con aspecto de tener más de 35 o 40 años.

.

El otro día, con motivo de la Jornada Internacional del Voluntariado, fuimos al barrio de Kabinda a visitar una pequeña residencia de ancianos destartalada en la que viven 11 personas. En otro tiempo había formado parte de un centro médico bastante grande que disponía de una clínica, un orfanato y la residencia en cuestión. Pero los años y el abandono por parte del Estado han ido deteriorando el lugar hasta tal punto que la mayor parte se encuentra casi en estado ruinoso y sólamente una pequeña parte sigue funcionando para los ancianos. Sin ningún tipo de ayuda o de financiación por parte de nadie, viven exclusivamente de la caridad de los espóntaneos que por allí pasan.

.

La mayoría de ancianos que viven allí no son tan mayores, sino que rondan los 50 años o como máximo los 60. Pero a pesar de eso encuentran en muy mala situación de salud, enfermos, desnutridos y olvidados por todo el mundo. Al vernos se pusieron tan contentos que algunos que no pueden casi caminar por culpa de la artrosis y demás dolencias se movieron de su rincón por primera vez en mucho tiempo.

.

La mujer de la foto, muy sonriente y emocionada, me explicó que ella se crió allí en el orfanato que había antes, ya que sus padres la abandonaron al nacer. Su voz y la manera como nos miró me hizo entender que en todos los años que ha pasado allí ha tenido poquísimas visitas.
demasiado joven para morir viejo
Mujer de una residencia de ancianos de Kinshasa, contenta de tener visitas.

Comentarios:

10 12 2005 zmt81
Cuando leo estas cosas, esta realidad tan diferente (en la forma) entre mi ciudad y donde vives tú ahora, me vienen a la cabeza muchos pensamientos. Por un lado siento que la realidad que me rodea vive de espaldas a la de la mayor parte de la humanidad. Por otro lado, la historia de esta mujer de la foto me conecta con realidades parecidas que ocurren en mi ciudad. Ante las que, obviamente, también vivimos de espaldas.
Unas espaldas tan anchas que acabarán por dejarnos con unas piernas sin fuerzas para sostenerlas. Y entonces alguien o algo se caerá.
Por cierto, unas fotos absolutamente poderosas.
 

Añadir un comentario:

Nombre:
Email: opcional (no se mostrará)
Web: opcional
Comentario:
Notifícame: cuando haya nuevos comentarios
  loading...

archivos

Creative Commons License
Este blog este bajo una licencia de Creative Commons.