Gracias a este blog he pescado una noticia sobre la RD del Congo que en su momento me pasó desapercibida: la película documental El silencio más grande (The Greatest Silence) ganó un premio especial del jurado en el Festival de Sundance. El Festival de Sundance, que empezó hace 30 años bajo la batuta de Robert Redford y que este año se celebró del 17 al 27 de enero en Utah, es uno de los más importantes del mundo en cine independiente y documental.
El silencio más grande (The Greatest Silence) es un documental sobre la violencia sexual contra las mujeres en el este de la RDC. Concretamente, el documental fue rodado en Bukavu y en Bunyakiri, en el Sud Kivu, una provincia que ha sufrido durante años la presencia de grupos rebeledes que han abusado de la población de todas la maneras imaginables. Y en estas guerras de guerrillas que empezaron en 1998, los cuerpos de las mujeres se han convertido en un auténtico campo de batalla en el que la violación es tan sólo el inicio de la tortura.
La autora del documental, una americana llamada Lisa Jackson, vino a Bukavu en junio del 2006 y lo rodó ella sola con la ayuda de algunas activistas locales, ONGs que trabajane en el campo de la violencia sexual, y la MONUC. Y como Bukavu es un pueblo, tuve ocasión de hablar bastante con ella y de acompañarla varias veces en su rodaje. Mi colega Bernard incluso aparece en la película y cantó una canción para la banda sonora. Desde antes de empezar a rodar, desde el principio, ella se presentó como una víctima más, y nos dió fotocopias de un artículo que publicó en la revista Time en el que describía la violación que sufrió hace 30 años cuando tenía veintipocos. Recuerdo haberme preguntado si eso sería algo bueno o malo a la hora de acercarse al problema en el Congo.
Aunque no he visto la película acabada, he visto la primera versión que hizo Lisa antes de volver a Bukavu unos meses más tarde para añadir un par de entrevistas que le faltaban. Era una versión sin pulir, pero que me pareció muy bien hilada y con escenas impactantes y emotivas. Sobretodo las entrevistas con las víctimas están muy bien conducidas, y visualmente también se nota que Lisa tiene muchos años de experiencia en el documental. Sin embargo tengo que decir que su voz en off y el protagonismo de su propia historia a veces me parecieron un tanto fuera de lugar. Hay momentos que incluso parece que les toma el pelo.
Miré la película dos veces sin conseguir decidir si su enfoque era el adecuado y si su decisión de ponerse ponerse dentro del mismo saco que las mujeres congoleñas consigue la empatía deseada o simplemente un cierto paternalismo. La idea de mostrar que las mujeres sufren en todo el mundo y que incluso en los países ricos y desarrollados también son violadas no me parece mala, pero el desarrollo de esta idea en la película crea paralelismos un tanto grotescos, como si fuera lo mismo ser violada en Central Park o en una aldea del Sud Kivu en la que la mujer en cuestión va a ser repudiada por la sociedad después de haber sufrido todo tipo de horrores, a menudo durante meses. Me pregunto si Lisa no hizo el documental más como terapia personal, “para entender los estigmas universales ligados a la violación y a sus supervivientes” (como dijo en una entrevista), que no como portavoz de las mujeres del Congo, que a veces parecen personajes secundarios en su historia.
En todo caso es un documental bien hecho y interesante de ver para entender un poco más a fondo la problemática de la violencia sexual en el este del Congo, y para conocer un poco más de la vida de las mujeres en el Sud Kivu. Quizás resulte un poco difícil verlo por ahí, aunque cada vez hay más festivales de documentales, de derechos humanos, etc. en los que es posible ver este tipo de producciones independientes, así que lo recomiendo de todas maneras. Y hasta entonces dejo el enlace para ver el tráiler.

Related posts:

3 Comments until now
Muy interesante, Elia. Precisamente hay otro documental. Se llama “Invisibles” y acaba de ganar un Goya. Producido por Bardem y con la colaboración de Médicos Sin Fronteras, narra 5 historias sobre conflictos olvidados. Una de ellas, dirigida por Wim Wenders, habla de la violencia sexual en la RDC.
El documental es más que recomendable y está en DVD.
Os pongo el enlace:
http://www.msf.es/invisibles/
Una discrepancia. Después de ver ese tráiler al que invitas, un anodino youtubero sobre raperos congoleños,y con la peli de la Coixet sobre “el valor de las palabras”:para una blanca de Central Park o de los Balcanes) y una negra del Sud Kivu, será tan diferente la vivencia personal de una violación? Y no me quiero meter en esa “línea de sombra” que tiene la sociedad congoleña o norteamerica (e incluso europea)en relación a la violación de mujeres. Por lo demás, me sigue gustando tu cocina!
Carlos, pues había oído hablar de Invisibles pero no tenía ni idea de su temática, y parece muy interesante. ¡Gracias por el enlace!
Xaquin, no tengo la respuesta a esa pregunta, simplemente es algo que se me ocurrió al ver el contraste entre esta cineasta privilegiada neoyorkina y las mujeres de las zonas rurales del Sud Kivu.