Aunque todos temíamos que se iban a cancelar por la huelga de guionistas, este año he tenido la ocasión de ver la ceremonia de entrega de los Oscars de cabo a rabo y despierta, sin cabezaditas de por medio. Me ha resultado un poco raro como momento en el que tenía presente las 9 horas de diferencia horaria con Europa, y también por haberla mirado justo después de un documental sobre el Congo (del que espero hablar mañana).
Y aunque, como es habitual, ha sido sosita, ha tenido algún que otro momento emocionante. Sin duda alguna, mi momento favorito ha sido el premio para la canción de una película irlandesa muy pequeñita titulada Once, la maravillosa canción Falling slowly de Glen Hansard y Markéta Irglová, que también son los protagonistas de la película. Emocionante no sólo porque The Frames, el grupo en el que toca Hansard, me encanta (ya en un post de hace más de dos años enlacé una de sus canciones). Sino también por los discursos de aceptación que han hecho tanto el uno como el otro, que pueden verse aquí. Reproduzco el de Markéta, que hizo después de que la cortaran por tener que ir a publicidad:

Hola a todos. Sólo quiero agradecer este premio muchísimo. Es un premio que significa mucho, no sólo para nosotros, sino para todos los músicos y artistas independientes que pasan la mayor parte del tiempo luchando. Y esto, el hecho de que estemos aquí está noche, el hecho de que podamos sujetar esto [las estatuillas], es para demostrar que por locos que sean tus sueños, es posible. Y bien por los que se atreven a soñar y no se rinden. Y esta canción fue escrita desde una perspectiva de esperanza, y finalmente es la esperanza la que nos conecta a todos nosotros, por diferentes que seamos. Por eso muchas gracias, a los que nos ayudaron en el camino. Gracias.

Aquí abajo, la canción ganadora.

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