Y con ella los buñuelos de Cuaresma, también conocidos como buñuelos de viento. Así que ayer me reuní con una paisana para aprender a hacerlos de una vez, y en vista del interés suscitado por las fotos que he colgado por ahí, voy a compartir la receta utilizada:
Ingredientes
1/4 de litro de agua
125 gramos de harina
100 gramos de mantequilla
4 huevos pequeños
un poquito de sal
Preparación
Se mezcla el agua fría con la mantequilla cortada a trocitos y un pellizco de sal en un cazo que pondremos al fuego. Lo iremos removiendo a fuego lento con un batidor hasta que los dos ingredientes queden fundidos, pero sin que lleguen a hervir. Cuando esté a punto de hervir, les echaremos la harina, toda a la vez, y la mezclaremos con una espátula hasta que quede una masa despegada del cazo. En ese momento quitaremos el cazo del fuego.
Entonces añadiremos dos huevos y mezclaremos la masa hasta que quede homogénea, y luego añadiremos los dos huevos restantes y repetiremos la operación. Una vez tengamos la masa lista, prepararemos una sartén con más o menos un litro de aceite (por ejemplo de girasol). Cuando esté caliente, pero no mucho para que los buñuelos no se frían demasiado rápido y queden crudos de dentro, echaremos bolitas de masa. Las bolitas pueden hacerse con una cuchara, pero para que queden bien redonditas (sin cola) se puede utilizar una manga de pastelero de plástico que venden en los supermercados. No olvidéis que los hueves tienen que ser pequeños, porque si son demasiado grandes la masa saldrá demasiado líquida y habrá que añadirle hariana después para hacerla más espesa y poder hacer bolitas para freír.
Una vez tengamos los buñuelos fritos, los rebozaremos en azúcar en un bol. Y ñam ñam ñam.

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4 Comments until now
También se puede hacer una manga de pastelero casera con una bolsa recortando una punta
Depende de lo que haya estado dentro de la bolsa en cuestión antes… Oria, a ver si te animas a hacer buñuelos y nos lo cuentas.
Yo no sé por qué, pero los postres me quedan fatal, así que mejor me voy a la pastelería a comprarlos! jajajaja
Aurora, yo también los compraría en la pastelería si los hubiera, pero como aquí no los conocen tuve que aprender a hacerlos. Y mira, en estos tiempos de crisis no me viene mal aprender cosas nuevas, je je.