Desde hace algunas semanas, cuando la gente me pregunta a qué me dedico, les digo que a buscar un plan. Entonces se quedan perplejos y preguntan “¿qué tipo de plan?”, y yo les contesto que si lo supiera entonces no dedicaría mi tiempo a buscarlo.
Viajar es una forma de búsqueda, y es por eso que he decidido empezar el año viajando, y ver hacia adónde me llevan ésos viajes. Llegar a algun sitio no es lo importante, sino como han dicho mil veces los poetas, es el camino. Y como alguno dijo, no todo aquél que deambula está perdido (not all those who wander are lost).
El día de Reyes empecé con un pequeño viaje al sur, a Sevilla, algo avergonzada de lo mucho que he recorrido Europa a lo largo y a lo ancho, pero lo poco que he visto de España. Y ahora mismo estoy en San Francisco desde hace una semana visitando a unos amigos de una época pasada, a los que hacía años que no veía. En los dos sitios dormí (duermo) en sofás, que es el mejor sitio del mundo para encontrarse a uno mismo. Pero, como he dicho, no es a mí misma que busco, sino simplemente un plan. O quizás espero que el plan me busque a mí.
Un día Alicia llegó a un cruce de caminos y vio al gato de Cheshire en un árbol. “¿Qué camino debo tomar?” le preguntó. “¿Adónde quieres ir?” fue su respuesta. “No lo sé”, respondió Alicia. “Entonces”, dijo el gato, “no importa”.

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2 Comments until now
me alegra ver que no te has ido (del todo)
Gracias… me ha ayudado mucho tu reflexión. Sólo quería decírtelo. Un saludo.