¿Por qué la gran mayoría de los blogs españoles no citan las fuentes de sus fotos y a menudo tampoco las de sus textos? Salvo honrosas excepciones, hace tiempo que vengo observándolo y me parece lamentable. Al principio pensé que era una mala costumbre generalizada en la blogosfera por la facilidad de acceso y copia de todo tipo de documentos, y por la concepción popular de que colgar algo en internet equivale a dominio público. Sin embargo, poco a poco me fui dando cuenta de que esta tendencia es mucho más exagerada en España, incluso en los blogs más serios escritos por periodistas profesionales o los que han recibido todo tipo de premios y reconocimientos. En los blogs más famosos en inglés sería impensable no citar las fuentes, y normalmente citan incluso quién les ha mandado la fuente en cuestión o quién les ha inspirado a escribir sobre algo.

Un ejemplo que ahora mismo me viene a la cabeza (que no se me ofenda nadie porque son escogidos al azar y hay muchísimos más): esta foto de la BBC de unos zapatos hechos con botellas de plástico, que por cierto usé el año pasado para ilustrar un post sobre reciclaje para el día de la blogacción (Blog Action Day), ha aparecido este año en numerosos blogs para ilustrar la blogacción de este año sobre la pobreza (como por ejemplo éste o éste). Pero sin mencionar para nada la fuente. En el otro extremo del espectro, un ejemplo de lo poco que cuesta hacer una mención de donde hemos visto la foto está en este post de Chris Blattman, un popular bloguero en inglés que escribe sobre economía, cooperación al desarrollo y África entre otras cosas.

Durante la oleada de violencia en Kenia después de las elecciones me saltó a la vista más de lo normal la falta de fuentes en blogs españoles que hablaban del tema. Era obvio que las fotos de Kenia ilustrando todos esos posts no eran suyas, pero no recuerdo a ninguno que citara la fuente. Un día, con la mosca en la nariz, se me ocurrió dejar un comentario en uno de esos blogs (felicitándole por lo escrito, eso sí) preguntando educadamente por qué no decía de donde había sacado la foto. Recibí una airada respuesta de un lector diciendo algo así como “Uy, qué rigor informativo, Elia. A ver si le vas a hacer pagar el cánon de la propiedad intelectual” (el autor del blog también contestó despés en tono ofendido diciendo que había sido una excepción).

Pero para mí no se trata de puntillosidad o de remuneración, sino una simple cuestión de modales y etiqueta bloguera. Hoy te cito yo a ti, mañana me citas tu a mí. Además, enlazar trae visitas a través de los trackbacks y demuestra que miras otras cosas más allá de tu propio ombligo.

Internet ha desvalorizado la fotografía, que ha pasado de ser una obra intelectual a un producto fácilmente reproducible y distribuible. Y es precisamente por eso que citar al autor de las fotos es extremadamente importante en este mundo de mínimo valor monetario, ya que el reconocimiento público es una de las principales ganacias de los fotógrafos. Mucho más en el caso de las fotos con licencia de Creative Commons, ya que el reconocimiento es la única remuneración del fotógrafo.

Pero me da la sensación de que en España hay una cierta cultura de atribuirse las ideas ajenas y mirarse mucho al ombligo. Sin ir más lejos, a menudo veo artículos supuestamente originales en El País de temática similar a otros aparecidos días antes en el New York Times u otros periódicos extranjeros (y no me refiero a temas de actualidad, sino más de fondo). Los blogs no iban a ser una excepción, y así sigo viendo a diario fotos que no se sabe de donde salen y textos que huelen a refritos de blogs en inglés. En mi opinión, no es más que inseguridad al pensar que si citan a otros van a parecer menos listos o dignos de ser leídos, cuando en realidad es lo contrario.

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