El post de ayer llevaba una foto de la campaña publicitaria buenrollista que Pepsi lanzó el día de la investidura de Obama, aprovechando el tirón del buen humor y alegría la gente al haberse deshecho por fin de Bush (aquí podéis ver un par de fotos más).
Pues bien, el día de la investidura también tuvo lugar otra campaña interesante, pero ésta sin ánimo de lucro: la substitución del nombre de la calle Bush por calle Obama. Aquí en Estados Unidos el nombre de las calles está indicado en carteles con poste al estilo de las señales de tráfico, y es común que al inicio de la calle el nombre vaya precedido de “Begin” (inicio) y al final “End” (fin), con lo que la acción de substituir los carteles aún tenía más gracia.
La rebautizada calle Obama de San Francisco duró bien poco, apenas la mañana de la investidura, pero como con cualquier aconticimiento en estos lares, quedó bien fotografiada. En Flickr pueden verse una serie de ellas, pero seguramente mi favorita es ésta. Según leí en el blog de la popular columnista Violet Blue, parece ser que los responsables de la substitución de todos los carteles fueron dos grupos separados que hicieron el trabajo durante la noche y se encontraron a medio camino (grandes mentes piensan igual, dice ella). Según el aún más popular en San Francisco bloguero Laughing Squid, uno de los grupos es el Concerned Republicans Assaulting Posterity (C.R.A.P.), algo así como Republicanos Preocupados Asaltando la Posteridad (las siglas significan basura).
En fin, de este tipo de entretenimiento vive San Francisco.

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1 Comment until now
jaja deberian haber indicado al comienzo de la legislatura, hace 8 anios, que la Calle Bush era un “callejon sin salida”
Un abrazo!