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Y es que en Kinshasa todo todo todo es carísimo. Empezando por los pisos y acabando por cualquier cosa que quieras comprar. Por ejemplo, cuando vas al supermercado o a cualquier tienda con sólo llevarte algo de comida para los próximos 3 o 4 días ya te has gastado unos 100 dólares. Lo bueno es que puedes encontrar casi de todo lo que se encuentra en Europa, aunque 4 veces más caro. Por ejemplo, tal y como comentaba ayer Dorothée, un yogur normal y corriente, sin sabor ni nada, te cuesta entre 1'5 dólares y 2 (a la mínima que compres un par de packs ya te gastas 15 dólares). Y si te gustan los cereales, una caja de corn flakes o de muesli como mínimo te va a costar 8 o 9 dólares del ala. ¡Así no hay quien desayune de manera decente! La alternativa es comprar sólo en los mercadillos de la calle y alimentarte a base de plátanos, mandioca en sus varias formas y la fruta de la temporada. Pero la verdad es que al cabo de un tiempo cansa..
Pero estoy divagando, volvamos a lo de los billetes de avión: no sólo son caros para ir en consonancia con todo lo demás que aquí es caro, sinó que además son el producto del grandísimo morro que tienen las compañías aéreas. Yo creo que lo hacen por venganza a la proliferación de compañías de bajo coste en Europa, que les han obligado a ponerse las pilas y a ofrecer precios más competitivos. Allí no tienen más remedio que morderse las uñas delante de Ryanair y co., pero en sitios cómo África donde la competencia es irrisoria y donde no existe la clase media, pues abusan de su posición al máximo poniendo los precios que les da la gana. Total, si los únicos que pueden permitirse viajar son los ricos, pues que paguen..
Y así ofrecen un servicio de lo más básico a precio de oro, satisfechos como pavos de ser los amos del mercado. Pero el colmo del morro es lo de SN Brussels que además de vaciarte la cartera, de camino a Bruselas se para en Camerún a la ida y en Angola a la vuelta, como si fuera un autobús de línea. Dicen ellos que para que el vuelo les salga más a cuenta. Pobrecitos.