Como hoy es el último viernes del mes, a las 5:30 los pirados de la Masa Crítica pedalearán como cada mes por la ciudad. Según ellos no son ni una organización ni un movimiento político, sino simplemente gente a la que le gusta ir en bici y promocionar su uso que un día al mes salen por la ciudad a pedalear de manera más o menos espontánea, con tan sólo una idea vaga de por dónde van a pasar (el punto de salida en San Francisco es la plaza Justin Herman en Embarcadero, pero el recorrido nunca es el mismo).
El nombre viene de un documental en el que se hablaba de cómo los ciclistas en China cruzan las calles sin semáforos: esperando en el cruce hasta que se forma una masa crítica de ciclistas y entonces avanzan todos juntos. Este documental fue proyectado después de la bicicletada del 1992 en San Francisco que se había anunciado con folletos y que por aquel entonces llevaba otro nombre. Como el objetivo de las bicicletadas es un poco hacer ver a la gente de los embotellamientos de tráfico en hora punta lo rídiculo que es ir en coche (y lo práctico que es ir en bici), el nombre les pareció muy adecuado: cuanta más gente vaya en bici, cuanta más masa crítica haya, más fácil va a ser cambiar los problemas del tráfico.
Aunque se trata de una actividad que se hace desde entonces en varias ciudades del mundo, tengo que confesar que hasta que me topé con la Masa Crítica de San Francisco no había oído hablar de esta iniciativa. Según esta web se hacen bicicletadas mensualmente en todas las ciudades de España, pero al meterme en la de Barcelona, extrañada porque después de haber vivido allí varios años nunca oí hablar de ellos, veo que en realidad sólo lo hace un día o dos al año (no me quedó claro) durante el Día Mundial sin coches, y que hasta hace poco eran cuatro gatos. Sin embargo, luego he encontrado esta otra web de un movimiento calcado llamado Bici Crítica (con el eslógan: Usa la bici a diario, celébralo una vez al mes), y a juzgar por el vídeo de la bicicletada que hicieron ayer en Madrid, parece que éste mobiliza a más gente.
En Estados Unidos, en cambio, la popularidad de la Masa Crítica va creciendo y son ya más de 300 ciudades que organizan bicicletadas mensuales. En San Francisco, por ejemplo, cada mes participan una media de mil personas. En este país, sin embargo, la Masa Crítica siempre ha estado envuelta de polémica. Y es que los ciclistas de la Masa Crítica, que salen siempre a la hora punta después del trabajo, se saltan semáforos en rojo (para poder pasar todos juntos) y al obstruir el tráfico ponen de los nervios a los conductores que van en coche. Como bien dice este artículo, en los últimos 10 años ha habido varios enfrentamientos entre ciclistas y motoristas, ciclistas y coches, y ciclistas y autoridades, resultando en más de una ocasión en arrestos. Por esa razón hace años que hay discusiones con las autoridades sobre si tendrían que pedirles permiso, como cualquier manifestación o evento público en la calle, pero ellos dicen que no ya que ir en bici por la ciudad tendría que ser algo normal.
Para mí el problema radica en que la mayoría de los aficionados a la bici en San Francisco (y supongo que en otras ciudades pasa lo mismo) son mensajeros zumbados que pedalean por la ciudad como si practicaran un deporte de aventura. Y durante los viernes de Masa Crítica se dedican a provocar a los conductores agobiados después de la trabajo. Por su lado, los conductores los desprecian porque los mensajeros tienen una imagen negativa por las tonterías que hacen a diario y meten a todos los ciclistas en el mismo saco, y porque después del trabajo están impacientes. Y porque muchos conducen coches gigantescos y se comportan de manera prepotente (otro día tendré que hablar de lo fácil que es sacarse el carnet de conducir en este carnet, y como se nota en lo mal que conduce la gente).
Y es realmente una lástima, porque en mi opinión por una razón u otra a la Masa Crítica les sale el tiro por la culata.
la masa crítica ataca de nuevo

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