Ayer domingo 30 de Julio los congoleños votaron por primera vez en 46 años, con toda tranquilidad y sin problemas. Aunque aún es pronto para especular, la participación en la provincia del Kivu Sur fue muy elevada (se dice que alrededor del 90%); ya en diciembre para el reférendum fue la provincia con el porcentaje de participación más alto (un 88’8%).
La mayoría de los centros de voto abrieron puntuales sus puertas a las 6 de la mañana, pero mucha gente estaba ya haciendo cola desde las 5, o desde el día anterior si se habían tenido que desplazar desde otros pueblos (a pie). Muchos escépticos (incluida yo) pensaban que ni en sueños el voto iba a acabar a la hora prevista, pero sorprendentemente en la mayoría de sitios no hubo que extenderla (en Bukavu a las 2 de la tarde ya no había nada en los centros de voto).
El sábado por la noche no pude dormir por los nervios. Aunque no fueran las elecciones de mi país y yo no pudiera votar, me vi invadida por un torbellino de emociones al darme cuenta de que el día en que todos nuestros esfuerzos de los últimos años (de la MONUC, de la comunidad internacional y, claro está, de todos los congoleños) iban a dar su fruto, estaba a punto de llegar.
Me pasé el domingo visitando diferentes puntos de la provincia y en todas partes se respiraba un aire de solemnidad y de concentración. La gente hacía cola en silencio y dentro de los centros de voto reinaba la seriedad y la consciencia de estar viviendo un momento histórico
Vi a un montón de mujeres votando con sus bebés a las espaldas, de mujeres embarazadas, de personas mayores con bastón que no podían apenas caminar pero esforzándose a hacerlo todo bien, de jóvenes que no podían contener la emoción, de invidentes acompañados por parientes, de amputados de guerra arrastrándose hasta las urnas, de muchas personas que necesitaron hacer esfuerzos enormes para llegar a votar pero que no dudaron ni un segundo en hacerlos. Y sobretodo, vi un montón de esperanza en los ojos de la gente.
Como he dicho, las elecciones empezaron puntuales y acabaron también puntuales en la mayoría de sitios (a las 5 de la tarde), en orden y sin ningún incidente mayor. Lo único que se comentó en la Radio Okapi fue un ataque de abejas en un centro de voto que obligó a todos los presentes a recoger los trastos y continuar la operación en otro centro vecino. Y unas 3 horas más tarde la mayoría de centros de voto ya habían contado las papeletas para las elecciones presidenciales, con una clara mayoría para Kabila esta provincia del Kivu Sur (más del 90%).
Pero ahora tenemos que esperar a que se anuncien los resultados en todo el país.

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3 Comments until now
En España han repasado un poquito en tv las elecciones. Lo más destacado es que los votos eran tamaño póster.
A ver si puedes recoger unos cuantos y ponerlos en la pared; sería un buen punto de recuerdo.
Se me saltan las lágrimas de alegría al leer de tu mano.
Enhorabuena a todos lo congoleños y a vosotros por el trabajo y la ilusión de este proyecto.
Aprovecho para saludarte en mi primer comentario.
(Leo en silencio)
[...] a la gente a casi arrastarse por el barro para poder llegar a los centros de voto. Y es que la primera vuelta se programó concienzudamente durante la estación seca (fue el 30 de julio), pero nadie esperaba [...]