Como no tengo tele, no vi el primer programa de Exiled (Exiliada) en MTV hace unos días, sino que me enteré del estreno de la serie a través del blog Africa is a country (África es un país). Parece ser que hace un par de años la MTV hizo un reality show titulado My Super Sweet 16 (Mis súper dulces 16) sobre las fiestas que los padres de niñas ricas les organizan al cumplir los 15 o 16 años.

Ahora muchas de ellas se han convertido en chicas consentidas tan insportables que sus padres han decidido darles una lección gracias al nuevo reality que se les ha ocurrida a las grandes mentes iluminadas de la MTV: mandarlas a lugares chungos para ser reeducadas, como por ejemplo un poblado maasai en Kenia, una familia tailandesa que vive del turismo de los elefantes o un grupo de criadores de llamas en los Andes.

A primera vista la idea puede parecer interesante y hasta loable, pero el hecho de que la duración de la supuesta estancia educativa sea de tan sólo una semana inmediatamente la convierte en irrisoria. Aunque para las niñas mimadas en cuestión siete días sin electricidad rodeadas de gente oscura con costumbres higiénicas incomprensibles les pareció un auténtico suplicio. Como muestra, traduzco un fragmento del diario de Amanda, la protagonista del primer episodio de la serie emitido hace cuatro días a la que mandaron a Kenia a vivir con una tribu maasai:

Cuando me enteré de que me iba a África intenté esperar lo peor, pero creo que vivir de esta manera es aún peor de lo que pude imaginar. Es una mierda no tener electricidad y sudar todo el día, hacer tareas, caminar varios kilómetros sólo por hacer algo sencillo. Lo odio.
No quiero volver jamás a este lugar. Es totalmente aburrido. O bien trabajas, o bien estás sentada al sol y sudas la gota gorda. Te sientes tan sucia y mugrienta -es insoportable. Pensaba que tener un trabajo en America era una mierda, pero esto lo supera todo. Simplemente quiero volver a casa. No tengo ganas de tener polvo en los ojos y en la boca, ordeñar vacas, caminar sobre caca de vaca todo el día y, lo que es peor, sudar y estar rodeada de bichos. Estoy lista para coger un vuelo a casa.

Realmente se ve que esta chica ha aprendido mucho y que más padres tendrían que seguir el ejemplo y mandar también a sus princesitas de excursión al mundo real. Quizás a algún emprendedor ya se le ha ocurrido ofrecer viajes especialmente diseñados para estas familias, en plan colonias de verano educativas del siglo XXI para ricos. Y en sus folletos pueden poner que van a donar un 1% de sus beneficios para construir alguna escuela y salvar a los pobrecitos africanos, y así todo el mundo sale ganando.

Para los que no hayan tenido bastante, aquí pueden ver el tráiler de la serie y aquí el primer episodio que muestra la dura estancia de Amanda en un poblado keniata (en inglés). Para que vayáis cogiendo ideas.

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