He contado que desde mi época de estudiante, durante los últimos 10 años, he vivido en nada más ni nada menos que en 21 casas o pisos distintos (3 en Barcelona, 5 en Praga, 3 en Sarajevo, 6 en Kinshasa, 1 en Bukavu y un par de estancias cortas en otros lugares). Después de tantas mudanzas lógicamente he acabado un poco harta de arrastrar la mitad de mis cosas de un lado a otro y de tener la otra mitad en casa de mis padres.
Por eso finalmente, en un arrebato de sensatez seguramente producido por la edad (ay), he decidido tener un domicilio fijo. Así que hace un poco más de una semana volví a San Francisco y decidí quedarme de manera más o menos permanente. Aún no tengo trabajo, pero de momento estoy encantada (ya veremos por cuánto tiempo van a durar mis ansias de estabilidad).
Por cierto, la foto del escenario californiano que ilustra este post es de las fiestas de Gràcia de Barcelona durante las cuales las calles del barrio compiten por conseguir el premio a la mejor decoración.

Related posts:

4 Comments until now
Ostrás!
La Elia asentándose!
No me lo creo!
Pero si desde que nos conocemos no hemos parado más de 3 meses sin tomar un avión a algún punto del globo!
jajaja
Dios mio!
Me pasará a mi también?
Encontraré algún lugar pa kedarme?
Ay! Que angustia más angustiosa!
jajaja
Es broma!
Me alegro por tí, hermana!
Un abrazo del bró Willy-Pinto-Fog.
Anda!
Joer, no terminas de llegar y ya te has ido. A ver si tienes suerte y en 3 meses encuentras empresa que te esponsorice.
anda, yo estuve paseando por las calles de gracia y vi esa misma imagen en directo… lo mismo nos cruzamos y no lo supimos…
¿de verdad te quedas quieta por tierras americanas? ¿te podré nombrar corresponsal oficial de Iguazú en San Francisco?
Pinto: pues sí, a ver cuando te asientas tú! Y a ver si esta vez paso más de 3 meses en un lugar (el tiempo lo dirá).
Oria: ya iré informando de mi búsqueda de trabajo, de momento le estoy poniendo optimismo
Nuria: lo de corresponsal oficial suena muy bien, me encanta!