El otro día, al hablar de los problemas de las lavadoras comunitarias, me di cuenta de la importancia que tienen aquí las monedas de cuarto de dólar (quarters en inglés), o lo que es lo mismo, de 25 céntimos. Al menos si uno quiere tener ropa limpia y coger transporte público regularmente, por ejemplo.
Las lavadoras comunitarias que he visto por aquí suelen costar entre 1’5 y 2 dólares, y únicamente aceptan monedas de cuarto de dólar. Lo que significa entre 6 y 8 monedas por lavada, el doble si después se usa también la secadora.
Los autobuses y tranvías metropolitanos en San Francisco cuestan 1’5 dólares, pero hay que meter el importe exacto en la máquina ya que no da cambio. En los autobuses pueden usarse billetes de 1 dólar (aunque para el resto obviamente hacen falta monedas), pero en las paradas subterráneas de tranvía sólo se aceptan monedas. Con lo que, aunque las máquinas aceptan también monedas más pequeñas, una vez más es práctico tener un suministro constante de cuartos de dólar en el bolsillo para moverse por la ciudad.
De igual manera, la mayoría de máquinas expendedoras (y las hay de todo tipo, incluso de sellos de correos) funcionan sólo con monedas, aunque por otro lado en el supermercado no hace falta meter monedas en los carritos de la compra (tienen un dispositivo de bloqueo automático cuando te alejas de la tienda).
A veces me da la impresión de que en Estados Unidos todo gira alrededor de las monedas de cuarto. Son tan importantes para cualquier tipo de máquina que funcione con monedas, que he visto incluso máquinas expendedoras de cuartos (sobretodo en las lavanderías): les metes billetes y te dan cuartos. Magistral.
Sin embargo, contrariamente a lo pudiera parecer, las monedas de cuarto no son las monedas americanas de mayor valor, no no. Aunque yo sólo las he visto una o dos veces, también existen monedas de 1 dólar. Pero por alguna extraña razón son escasísimas y es raro ver alguna en transacciones cotidianas. No sé si el gobierno tiene algún interés en que la gente no las use y fabrica muy pocas (para quedar bien con los numismáticos del mundo y tal) o si es que hay gente acaparadora que las tiene todas en casa. Por eso las lavadoras y demás máquinas de monedas se basan en los cuartos y no los dólares, y la gente está condenada a acumular cuartos en casa constantemente, cual buitres en celo.
Para concluir esta cháchara monedil una pequeña reflexión sobre otras moneda americanas que viene al caso. Las monedas de 10 céntimos se llaman dime, que es una derivación de la palabra francesa para decir décimo, pero su valor numérico no está escrito en las monedas, sino simplemente la palabra Dime, asumiendo que todo el mundo sabe lo que quiere decir. Por eso las primeras veces que visité Estados Unidos a la hora de pagar en las tiendas siempre tenía que preguntarles el valor del dime porque nunca recordaba si era de 5 o de 10 céntimos, y siempre me tomaban por loca o por estúpida.
Sin embargo, para un extranjero no me parece una pregunta nada tonta, pues lo que parece obvio para los americanos no tienen porque serlo en otras lenguas y culturas. Además, otras monedas como el cuarto o el nickel (níquel) además de su nombre llevan escrito también su valor numérico. En ningún otro país no me he encontrado con este problema, por raro que fuera la lengua de los billetes o monedas siempre había un número además de las letras. Y esto, para mí, es un claro ejemplo (uno más) del ombliguismo americano.

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6 Comments until now
en Argentina hay una obsesión monedil incomprensible, si además añadimos el pequeño detalle de que escasean las monedas: hasta el punto de no poder coger un bus y tener que pillar un taxi para volver a casa porque nadie, nadie cambia billetes.
Tiene que ser un coñazo porque seguro que acabas con un monedero exclusivo para esas monedas. Pero si lo piensas bien así los precios subirás de quarto en quarto y no como pasó en España con el redondeo que subió a unidades enteras.
Arpo, creo que en todo el mundo hay una cierta obsesión con el cambio, como si tener cambio te diera la eterna juventud o algo así.
Oria, tengo una lata llena de cuartos en el entrada de mi casa, en la que vacío o de la que lleno mis bolsillos según entre o salga. Y no estoy segura si sirven para evitar el redondeo excesivo…
quisiera burlar esta maquinas para lavar gratis nececito saber como hacerle un comentario porfavor
cuatol son 10 centabol
como dijo elia el cambio les hase sentir con la cartera llena