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Un complemento de esos momentos agobiantes son los montones de basura en cada esquina de los puntos turísticos. Claramente el número de papeleras y contenedores en la ciudad de Venecia es insuficiente (o el número de visitantes es excesivo, depende de como se mire). O quizás es que todo el personal que recoge las basuras durante el año estaba de vacaciones y por eso se apilaban montones en cada esquina. Creo que no vi ni uno que no estuviera completamente cubierto de envoltorios de cómida rápida o botellas de bebidad varias..
En esos momentos recomiendo escaparse rápidamente de la zona de peligro, buscar una heladería y zamparse un delicioso gelato o buscar un supermercado y atiborrarse de prosciutto y mozzarella de búfala. O simplemente escaparse un rato al hotel a disfrutar del aire acondicionado tomando una siesta mientras toda Italia hace lo mismo.