Poniendo orden en mis millones de ficheros llenos de fotos, he encontrado varias de tiendas y restaurantes con rótulos o carteles de neón que saqué el año pasado. Al llegar a San Francisco me llamaba la atención la profusión del neón en todas partes, ya que personalmente las luces de néon me parecen muy feas, y también porque tengo la impresión de que en España se ve más bien poco y si acaso en establecimientos de poca alcurnia, tipo garitos de striptease o salas de videojuegos.

Por otro lado me fijé en lo mucho que aquí a la gente les encanta lo francés y todo lo que que respire sofisticación europea. Así que me parecía muy raro ver carteles de neón en lugares supuestamente pijos o con decoración exquisita, y atribuía la pasión por el neón más a una cuestión práctica para llamar la atención que otra cosa. Pero la todapoderosa Wikipedia me acaba de aclarar que los carteles comerciales de neón fueron desarrollados por un francés a principios del siglo XX, y que fueron los franceses que los introdujeron en los Estados Unidos. Ahí se explica todo.

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