Continuando con la comparativa sobre limpieza y higiene de los últimos días que, por si no se notaba es un tema que me quita el sueño (no en vano mi página de inicio del Facebook hace poco empezó misteriosamente a incluir anuncios de detergentes súper-eficaces), hoy tocan los limpiadores de manos bolsillo. Ya sean las toallitas húmedas desechables, o los líquidos para lavarse las manos sin jabón. Y es que me parece muy curiosa la obsesión de este país con los gérmenes que, combinada por la pasión por el embalaje exagerado y todo lo desechable, provoca hábitos de limpieza tan poco ecológicos como el fregado con papel de cocina o el lavarse las manos con toallitas aromatizadas a todas horas.
En esta foto de abajo puede observarse un claro ejemplo de esta fobia hacia los gérmenes de la que hablaba: en los supermercados, al lado del aparcamiento de los carritos de la compra normalmente hay un distribuidor de toallitas higiénicas para que los clientes puedan limpiar el asidero del carrito, o para desinfectarse las manos después de usar el carrito. La primera vez que las vi me pregunté qué hacía un paquete de toallitas para limpiar culos de bebés pegado a un poste en la entrada del supermercado, pero después las fui viendo por todas partes (en restaurantes, bares, cuartos de baño de empresas, bolsos de señoras) y con todo tipo de texturas y aromas (pomelo, aloe vera, granada, etc).
En cuanto a los líquidos para lavarse las manos en seco, en estos momentos no tengo ninguna foto pero los tienen incluso en el Mercadona (que tendrían que empezar a pagarme por la publicidad que les hago desde ya), pero aquí su uso es mucho más extendido que en España. Las tienen incluso en formato llavero, para tener siempre a mano una arma contra los malvados gérmenes acechando en cualquier rincón.
A pesar de todo esto, hoy he visto a una señora bien arreglada sonarse la nariz en la manga de la chaqueta (no exagero), a una chica vestida con ropa de yoga pija besar a un perro en la boca, y al dependiente de un supermercado comerse un yogur con una cuchara que sacó de la caja registradora. Todo en la misma tarde.

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3 Comments until now
Sé que va a sonar a tópico pero es la típica contradicción que impera en EEUU. Y si no que se lo pregunten a Elliott Spitzer (vale, no tiene nada que ver, pero me parece un ejemplo divertidísimo).
Pues yo que llevo poco tiempo por estas tierras voto por el topicazo. Que encima hablando de temas contradictorios con americanos hasta ellos me dan la razón en que no tiene sentido.
Anda que no! Pues muchas toallitas y muchas historias, pero he visto casas (en foto) de gente de allí a las que no entraría sin forrarme antes en plástico de los pies a la cabeza.