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La película sigue a un personaje llamado Reverendo Billy y su troupe, que se hacen llamar la Iglesia del No Comprar, en su cruzada por todos los Estados Unidos durante las semanas previas a la Navidad para convencer a la gente de que deje de comprar como si se acabara el mundo ya que si algo va a provocar el apocalipsis, van a ser justamente las compras (lo llaman el Shopocalypse). Copiando la metodología de los telepredicadores, el reverendo Billy suelta montones de arengas la mar de entretenidas en las calles y centros comerciales de todo el país, acompañadas de canciones de gospel de su coro anti-consumo de letras hilarantes (adaptaciones de villancicos que instan a no comprar, por ejemplo)..
Sus víctimas favoritas son las grandes cadenas comerciales que han desplazado o matado al pequeño comercio y que usan prácticas laborales explotadores, tales como Starbucks (que también ha empezado a invadir España), Staples o Wal-Mart (la cual fue objeto en su día de otro documental muy recomendable, Wal-Mart, el alto coste de un bajo precio). También atacan a símbolos del consumismo navideño como Disney, en cuyo parque temático de Los Ángeles pasan la víspera de Navidad de la película..
La Iglesia del No Comprar intenta alertar a la gente de la comercialización de la Navidad y del creciente materialismo en las relaciones familiares y sentimentales, y los efectos culturales y económicos que el consumismo excesivo y la invasión de las grandes superficies ha provocado en la sociedad americana. Uno de los economistas que aparecen hablando en la película dice que a causa de la multiplicación de grandes superficies la vida de barrio ha muerto en Estados Unidos. La mayoría de las ciudades del país ni siquiera tienen aceras para caminar por la calle, sino únicamente zonas residenciales y zonas comerciales, y de una en otra se va en coche..
Un momento particularmente terrorífico que ilustra este cambio en las ciudades y los hábitos de la gente es cuando visitan el Mall of America en Minnesota (algo así como el Centro Comercial de América), que es el mayor centro comercial del mundo de Estados Unidos con unos 8km de tiendas una tras de otra (evidentemente, al poco rato los echan de allí)..
Aunque su mensaje del reverendo Billy y su Iglesia del No Comprar es bien serio, desgraciadamente no parece que nadie les tome demasiado en serio, y menos durante la época pre-navideña en la cual la gente pierde la cabeza por comprar, comprar y comprar (creyéndose consumidores son consumidos ellos mismos por la Navidad, como dice el reverendo en la película). ¿Entra mejor su mensaje con la risa, o son sus sermones y actuaciones demasiado teatrales y cómicas para tener un impacto verdadero en la gente?.
En todo caso, la película no sólo es entretenida sino que también invita a la reflexión y a dejar atrás las malas costumbres. Altamente recomendable..
Nota cotilla: en la proyección no sólo asistió el reverendo Billy en persona (Bill Talen en la vida real) con su mujer Savitri, sino también la cantante y activista Joan Baez, que se hizo famosa en los años 60 por sus canciones y acciones políticas, la cual habló de cómo en su familia no se compra nada en Navidad sino que regalan objetos hechos por cada uno..
Actualización 4/9: Veo que desde ayer y hasta el día 7 (domingo) Barcelona está teniendo su propio festival de documentales, llamado Docúpolis. También altamente recomendable.