El otro día fui a cenar a un restaurante español llamado Esperpento en el barrio más guay de San Francisco, la Misión. Sirven tapas (como no, a quién no le gusta cobrar como plato una ración minúscula) y también paella.
Aunque no fueron precisamente las cualidades culinarias del establecimiento lo que más me llamó la atención, ya que dejaban mucho que desear, sino que la decoración me pareció mucho más interesante. En una especie de cruce entre bareto underground y estilo hortera cañí, había abanicos sevillanos y pósters de toreros colgados por las paredes, azulejos y tipografías mironianas en todas partes, y unas columnas que recordaban a la Alhambra en la parte de atrás. Pero seguramente lo que más me gustó fueron los indicadores en las puertas de los servicios, que podéis ver aquí abajo para cada género. Qué clase.

No related posts.

3 Comments until now
Ay. Esa ha dolido!
pa mear y no echar gota
jajajajaja
Qué fuerte! Tengo una amiga fan absoluta de la Pantoja, algo increíble pero cierto, que si va a ese sitio y ve la foto de su adorada en la puerta del wc les monta un pollo que ni te cuento!