Leo en el blog
Koranteng's Toli, que acabo de descubrir y que me ha dejado fascinada, que el diseñador Marc Jacobs ha incluido en su
colección para Vuitton de este año las famosas bolsas de plástico chinas a cuadros que en África son omnipresentes para transportar todo tipo de productos. Desde ropa o cacharros de cocina, hasta mandioca o pescado fresco, o incluso
fajos de billetes, estas bolsas son utilizadas en los países pobres por la gente que no puede permitirse comprar maletas u otros recipientes más adecuados para el transporte de mercancías (o sea, casi todo dios).
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Simplemente añadiéndole una especie de sello de pasaporte con el nombre Louis Vuitton, Marc Jacobs ha reinventado estas bolsas de 3 pesetas para una colección "divertida, de inspiración multinacional", aumentando así su precio a 500 dólares. Y automáticamente pienso lo mismo que
otro blog que he encontrado, que la moda tiene que ser divertida pero no sé si me divertiría mucho pagar ese dinerito por una bolsa popularmente conocida en muchos lugares como 'bolsa del refugiado'. En este caso creo que el único que se divierte con este diseño tan multinacional es el señorito Marc Jacobs.
Arriba, montones de 'bolsas de refugiado' en un almacén de no sé dónde, y algunas más en una lavandería china de San Francisco (foto de la izquierda de
Koranteng).
Abajo, foto de la nueva colección de Marc Jacobs para Vuitton (foto de la izquierda de
Style.com; foto de la derecha de
Koranteng)