Cuanto más se acercan las elecciones (el día 30 de Julio), más crece el interés mediático por la República Democrática del Congo.
Cada día recibo en mi buzón los recortes de la prensa internacional (en francés y en inglés) que hablan de este país, y en las últimas semanas he notado un evidente incremento de artículos y reportajes en los medios de comunicación de primera línea (como New York Times, CNN o BBC).
El último recorte de prensa que he encontrado es de un diario español: una entrevista publicada en la contraportada de La Vanguardia hace unas 3 semanas a Lucien Badjoko, un chico de Bukavu que en su día fue un niño soldado y que acaba de publicar un libro sobre su experiencia (en catalán “Jo vaig ser un nen soldat”, Ed. La Campana; en castellano “Yo fui niño soldado”, Ed. Entrelibros). No he leído el libro, pero según parece varios medios hablaron de él durante el mes de junio ya que el protagonista estuvo de promoción en Barcelona, y su lectura promete. Y además, me entero a través del blog de un periodista, que el prólogo es de Albert Sánchez Piñol, de cuyo último libro, Pandora en el Congo, quería hablaros hace tiempo.

Related posts:

2 Comments until now
Una decena de menores esperan ser ejecutados en República Democrática del Congo, a pesar de que la ley prohíbe que se los condene a muerte. Pero el caos en que quedó el país tras la guerra civil impide acreditar su edad.
Más de 30.000 niños fueron reclutados por el gobierno y una docena de grupos insurgentes en el último conflicto interno de este país (1998-2002), según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Hoy, muchos de ellos son juzgados por crímenes de guerra como si fueran adultos.
De todos modos, pasaron cinco años desde la última ejecución en República Democrática del Congo, si bien la moratoria dispuesta en 2003 fue levantada al año siguiente.
zuUn centenar de presos languidecen sobre unos colchones de paja con sábanas sucias en la prisión de Mbandaka, capital de la septentrional provincia de Kasai Occidental. La celda está apenas iluminada por unos rayos de sol que logran entrar a través de agujeros en el techo.
Es un llibre realment bo i interessant,que mostra la cara més trista de l’Africa.