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Está claro que en otras épocas el racismo (en la publicidad o en cualquier parte) era mucho más abierto que ahora, pero el umbral de lo aceptable socialmente ha cambiado a lo largo de los años, y por eso hoy en día se hace raro ver anuncios como éstos. Supongo que los propietarios de los restaurantes no vieron nada malo en exhibirlos ya que son antiguos y le dan un toque retro a la decoración. Sin embargo, en Estados Unidos ver algo así en lugares públicos sería impensable, ya que causaría un gran revuelo, protestas o incluso denuncias. Con eso no quiero decir que en Estados Unidos haya menos racismo que en Europa, ni mucho menos, pero no se considera aceptable en público..
Más de uno me ha justificado el racismo "más abierto" que hay en países como España diciendo que mejor eso que escoderse detrás de la hipocresía de lo políticamente correcto. Pero si bien es cierto que las convicciones y creencias íntimas de la gente seguramente no van a cambiar porque las leyes lo dicten, o porque no puedan expresarlo públicamente, pienso que los usos llegan a cambiar costumbres y el cambio de costumbres hace cambiar también las mentalidades. Es decir, por el hecho de no poder criticiar a los negros en público una persona racista no va a dejar de serlo, pero la costumbre de no hacerlo poco a poco va a arraigarse y entonces las probabilidades de relacionarse con alguien negro serán mayores, y quizás un día va a darse cuenta de que su manera de pensar ya no es la misma.