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Pratellesi, en la cuarentena, habló del periodismo digital comparándolo con la prensa escrita tradicional que cada vez tiene más problemas para sobrevivir. Empezó explicando que hace unos 15 años que es periodista, originalmente especializado en historias de corrupción y juicios, y que ahora es el director de la versión online de Corriere della Sera. Explicó que esta web nación en 1995, aunque por esa época se trataba de una página sencillita con una selección de los artículos de la versión en papel. Ahora es un medio digital en toda regla con su propio equipo y que que publica sus propios artículos, muchos de los cuales después se publican en la versión en papel pero no necesariamente, y que además tiene vídeos propios y varios blogs (como el suyo propio, que se llama Mediablog)..
Después de esta pequeña introducción sobre su trabajo, se metió de lleno en el debate que hace tiempo que dura sobre el futuro de la prensa escrita, que para muchos tiene los días contados. Dijo que aunque los periódicos necesitan culpar a alguien de su crisis, lo cierto es que las ventas de periódicos empezaron a descender a principios de los años 1990, antes de que la popularidad de internet se generalizara. Pero si los nuevos medios digitales no son los culpables de la crisis, entonces ¿cuáles son sus causas? Para él, el contenido es lo que de verdad importa en prensa, y no el márqueting ni lo interesantes que son los coleccionables que regalan los domingos (estoy totalmente de acuerdo). Con los canales de noticias de 24 horas y internet, la prensa ha perdido la inmediatez, la capacidad de ser los primeros en informar de algo..
Por lo tanto, dice Pratellesi, la clave de la supervivencia de la prensa pasa por otro tipo de periodismo que no está basado en la última hora: el peridismo de la calle. Es decir, peridismo de investigación de primera mano, libre de la dependencia de las agencias de noticias que crea tanta repetición y similitudes entre medios. Además, dice, los periodistas necesitan tener múltiples talentos para adaptarse a la nueva era multimediática que estamos viviendo. No sólo deben saber escribir bien, sino también hacer fotos, usar el photoshop, grabar vídeos, gestionar clips de audio, etc..
Para él el problema de los nuevos medios no es el soporte digital, que es obviamente más barato e inmediato que la prensa, sino la capacidad para estar en contacto con los lectores y ofrecerles lo que quieren con la máxima calidad. Sin embargo, cuando en la sesión de preguntas del final le pregunté si la calidad y el periodismo de investigación original es tan importante, por qué la mayoría de periódicos del mundo recortaron hace años su plantilla de corresponsales en el extranjero y ahora siguen despidiendo a más periodistas (el San Francisco Chronicle acaba de despedir a 150), no supo muy bien qué contestarme. Diplomáticamente vino a decir que los directores de la mayoría de los periódicos siguen siendo unos fósiles que aún no se han dado cuenta de lo que tienen que hacer para sobrevivir..
Me pareció muy curioso el hecho de que durante toda la charla y el turno de preguntas apuntó a las grandes dificultades a las que se enfrenta actualmente la prensa en papel y comentó las tendencias que tiene que seguir para sobrevivir, pero en ningún momento cuestionó esa supervivencia. Habló de la transformación del periodismo y la necesidad de una creciente integración entre los medios digitales y la prensa, pero en todo momento asumiendo que la prensa en papel tal y como la hemos conocido hasta ahora no va a desaparecer. Simplemente dijo que los periódicos van a ser mucho más delgados, con muy poquitos artículos y más en profundidad, ya que la gente no tiene tiempo de leerlo todo..
Aquí en Estados Unidos el debate sobre el futuro del periodismo tradicional no es nada nuevo. Hace tiempo que tanto en las facultades de periodismo como en las conferencias sobre el tema cada vez son más los que dan por sentado que la prensa en papel va a desaparecer en pocos años y en lugar de resistirnos o lamentarnos tenemos que mirar hacia adelante constructivamente, a pesar de la reticencia de unos pocos. Y yo me inclino también por esta postura de aceptar que la prensa en papel está a punto de convertirse en una curiosidad del pasado, como lo fueron otras cosas que ya hemos dejado de usar..
Según Pratellesi las nuevas generaciones están mucho más abiertas a la substitución del papel por los nuevos medios medios y los nuevos soportes, porque en este mundo él se siente como un inmigrante mientras que su hija de 15 años es una nativa. Pero cuanto más leo sobre el tema más me doy cuenta que la edad no tiene nada que ver, sino las ganas de pensar en un nuevo paradigma. También había gente que se aferraba a la peseta y ahora están encantados con el euro, sobretodo con la ventaja del cambio respecto al dólar.
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Aunque varias de las personas a las que sigo se empeñan en contarme cosas banales que no me interesan para nada (como lo que han comido, la música que están escuchando, el tiempo que hace o el sueño que tienen), la verdad es que cada vez le estoy viendo más potencial y utilidades interesantes al Twitter. Por ejemplo, hay varios medios que te mandan las noticias de último minuto que les van llegando para ser el primero en enterarte de las cosas que pasan por el mundo (yo por ejemplo sigo a la BBC). Y hace pocos días, el sistema de metro de la Bahía de San Francisco, el Bart, también se hizo una cuenta en Twitter desde la que mandan promociones para conciertos u otros eventos si vas en Bart, o responden a tus preguntas sobre el transporte en la ciudad..
Sin embargo, el mayor potencial de Twitter y lo que lo hace una herramienta realmente interesante es la capacidad de retransmitir en tiempo real cosas que están pasando. Este año han habido varios ejemplos de terremotos retransmitidos por usuarios de Twitter presentes en la escena, y que informaron antes que ningún medio tradicional. En mayo pasó con el terremoto en la provincia china de Sichuan, y hace un par de semanas volvió a pasar con otro terremoto en el sur de California. Cuando hay un desastre, la gente quiere noticias inmediatamente, y los mensajes de Twitter son instantáneos para cualquiera que tenga un teléfono móvil..
Los ejemplos del uso creciente de Twitter para situaciones de emergencia tales como terremotos son cada vez más numerosos, pero también para emergencias personales para pedir ayuda. Como por ejemplo un caso del que los usuarios de Twitter y la blogosfera fueron testimonios ayer: un popular bloguero chino llamado Zhou Shuguang, conocido como Zuola, fue visitado por la policía olímpica y llevado a un pueblo con instrucciones de no volver a Beijing, hechos que retransmitió a través de su cuenta de Twitter (en chino). Al final la sangre no llegó al río, pero este arresto blogueado en directo captó la atención de infinidad de medios y blogs de todo el mundo como un ejemplo más de la falta de libertad de expresión que se vive en China incluso durante un gran acontecimiento internacional como son los Juegos Olímpicos.
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Resulta que el día 26 de junio, The New York Times publicó un artículo sobre la intimidación y violencia que vivía -que vive- la buena gente de Zimbabue en vista de la segunda vuelta a las elecciones presidenciales (con tan sólo Mugabe como candidato). El artículo contenía la foto de aquí abajo, que apareció en portada, de un bebé de 11 meses supuestamente con las piernas rotas por matones del gobierno y recogía el testimonio de su madre. La foto fue entonces publicada en otros medios y fue comparada con la archi-famosa imagen del bebé acechado por un buitre en Etiopía en 1993..
El éxito de la foto, con comentarios de lectores ofreciendo ayuda por doquier, hizo que Newsweek pidiera a su corresponsal en Zimbabue que buscara al niño. Resultado: no era un niño sino una niña y, según parece, no había recibido mal trato alguno. La escayola en las piernas eran debidos a sus pies equinovaros (foto de Newsweek aquí). Lógicamente, el New York Times publicó entonces una nota explicativa, justificándose diciendo que la madre admitió haber mentido para conseguir ayuda ya que no podía pagar el tratamiento médico correctivo para su hija. Claramente no habían verificado la historia que les había vendido un periodista freelance antes de publicarla, creyendo la versión de la madre a pies juntillas..
El incidente, como no, dio pie a los críticos de los medios occidentales por ser neocolonialistas, etc. añadir leña al fuego. Y desgraciadamente le dio argumentos a los simpatizantes de Robert Mugabe para repetir una vez más que Europa y Nortemérica están en contra suya por no servir a sus intereses, por puro neocolonialismo, etc. Y digo desgraciadamente porque han sido muchas las ONGs o periodistas independientes que han mostrado imágenes inequívocas de la violencia del gobierno contra los simpatizantes de la oposición o simplemente contra cualquiera que no asienta con la cabeza a los caprichos del señor Mugabe. La ONG Sokwanele, por ejemplo, tiene una larga serie de fotos en Flickr titulada Album of Terror de varias víctimas de la violencia, y que contiene alguna de niños y bebés. Razón por la cual el New York Times y otros medios no dudaron de la veracidad de esta foto en particular, ya que era perfectamente plausible..
Sin embargo, hechos como éste ponen seriamente en entredicho la integridad y fiabilidad de la profesión periodística, y además siembran la duda acerca de ciertas injusticias que tendrían que hacer mover a la gente de su sillón. Errar es humano, pero cuando se trata de crisis como la de Zimbabue en estos momentos, en mi opinión hay una obligación moral de hacer el mejor trabajo posible.
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Resultó ser una conferencia bastante más orientada al márqueting de lo que me habría gustado, y con demasiada gente hambrienta de contactos para sus startups (empresas de internet que intentan lanzar). Pero entre la paja siempre se encuentra algo bueno, y para mí la sesión que hizo que el desplazamiento valiera la pena fue la de David Cohn, conocido en la blogosfera como Digidave. Básicamente explicó el proyecto en el que ha estado trabajando últimamente gracias a una beca de la Fundación Knight (que también apoya económicamente a Global Voices, por cierto) y que va a lanzar en otoño..
El proyecto se llama Spot.Us y pretende ser un nuevo tipo de medio online en el que la comunidad paga a los periodistas que escriben los artículos. Es decir, un periodista o persona cualquiera que decida escribir sobre algo ofrece su historia a su comunidad mediante el tablón de anuncios de la página. Entonces los miembros de esta comunidad, es decir la gente a la que le pueda interesar la historia, donan dinero si quieren que la historia vea la luz. Con ese dinero el periodista en cuestión hace el trabajo de investiagación y escribe la historia, cuya veracidad será comprobada por une ditor de Spot.Us. Entonces los medios tradicionales pueden pagar por los derechos exclusivos de esta historia (y en ese caso se devolverá el dinero a los que contribuyeron a la colecta, sino entendí mal), o se publica gratis en medios diversos (con licencia Creative Commons)..
La idea me pareció interesante porque es la primera vez que he oído algo así, y creedme que leo muchos blogs y webs periodísticas. Hace poco leí un artículo en El País (visto vía Periodismo Ciudadano) que hablaba de un sistema que ha puesto en marcha el grupo Gawker que controla varias webs súper-populares en Estados Unidos: el pay per click, o pago por visita. Es decir, la empresa pagará a los blogueros y autores de artículos de manera proporcional al número de visitas que sus escritos reciban. Me parece un sistema interesante, pero que no deja de ser una variante del sistema de pago de los medios tradicionales en el que el medio paga al periodista. Premiar el éxito de los artículos lo único que hace es premiar a los temas polémicos o de los cuales ya se está hablando en todas partes. En cambio la idea de Spot.Us me parece innovadora no sólo porque no hay un mandamás deciendo qué se publica y por lo tanto qué se paga, sino que lo decide la comunidad, es decir los lectores. Además, Spot.Us no decide lo que van a cobrar los periodistas, sino que ellos mismos ponen un precio a su trabajo y la gente decide si la historia merece la pena ser leída o no..
Hay infinidad de historias que los grandes medios tradicionales, o incluso los medios ciudadanos, porque hay historias que requieren una cantidad considerable de tiempo o dinero (o ambos). Por ejemplo, una de las primeras historias que alguien ha ofrecido cubrir a través de Spot.Us y que está ya recaudando dinero es comprobar todos los datos y números que se van a usar en los materiales de campaña en San Francisco (es decir, entre principios de septiembre y el 4 de Noviembre)..
Como David Cohn mismo admitió durante su presentación, aún hay muchos aspectos prácticos de su idea que hay que solucionar o pulir, por eso ahora mismo se encuentra en período de pruebas para detectar problemas. A parte del periodista que se ha ofrecido a hacer el seguimiento de la campaña, hay otra historia en proceso sobre fábricas de ethanol como biocarburante en California. Y David está contando las experiencias en el blog de Spot.Us, contando lo bueno y lo malo del proceso..
Personalmente el principal problema que le veo a este modelo es su sostenibilidad, que me parece que es también la preocupación de David ya que justamente su motivación para este proyecto es ofrecer una alternativa sostenible a los medios tradicionales que cada vez lo son menos, económicamente hablando. Si hay muchas ofertas de artículos, ¿van a recibir todos financiación por la comunidad? ¿No va a quedar saturada la gente con tantas demandas de donaciones? ¿Cómo se va a asegurar de manera efectiva que los artículos resultantes no decepcionen a los donantes? Y lo que es más importante, ¿cómo evitar que historias importantes e intersantes, pero desconocidas por el público atraigan la atención para recibir fondos y no sean descartadas?.
Voy a seguir Spot.Us con curiosidad esperando que funcione a más gran escala. Quien sabe, quizás el modelo se extienda a los medios tradicionales.
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No conozco a Expósito, pero me quito el sombrero ante su artículo, expresa tan bien la indignación que sentí ayer al ver las burlas al lingala, que me veo obligada a reproducirlo casi íntegro ya que no es accesible desde la web más que para los suscriptores (espero que los de La Vanguardia no me metan un puro):.
Resulta que en este nuestro país rotulamos por ley en comunidades autónomas como Catalunya en defensa de un idioma propio. Se monta una polvareda política, y lo que te rondaré morena, por la necesidad de enseñar a los niños en tal o cual lengua cooficial como idioma vehicular, a la vez, por encima o por debajo del español. Hacemos de la lengua, seguramente como tiene que ser, un casus belli y a la mínima, en cuanto alguien tiene el detalle respetuoso de ponerse a la altura idiomática de quien le acompaña, aunque sea gestualmente… ¡Zas!.
(...) ¿No será que los que hablan el lingala son negros? ¿A que si lo hubiera hecho en chino para vender una central nuclear a las autoridades de Jiangxy, por ejemplo, no nos hubiéramos partido de risa? ¿A que si lo hubiera hecho en ruso para comprar gas tampoco? Pero claro, como es en lingala, como lo hablan unos negros en África y como nosotros no vamos a explotar el coltán con el que se muere el Congo, que les dén. Y mientras: Ja, ja, ja..
El lingala, que se sepa, lo hablan más de diez millones de personas. Sí, sí, el equivalente a un cuarto de la población española, tres millones más que los habitantes de Catalunya, cinco veces más que los del País Vasco y más del triple que en Galicia. El lingala se habla como idioma materno o segunda lengua en la región de Kinshasa, el Congo-Brazzaville y la República Centroafricana y se comparte como idioma propio con el swahili, el kikungo y el chiluba. Hasta tiene la Biblia traducida desde hace 40 años..
Podemos criticar que España no estuviera en la foto junto a Brown, Merkel, Sarkozy y Prodi. Podemos hacer paralelismos con que a la vez visitaba Madrid el presidente de Yemen, Alí Abdulá Saleh, cuando - ¡ojo!-, allí hace nada murieron siete turistas españoles y entonces sí que nos interesó. Todo vale. Pero de ahí, a pitorrearnos porque un ministro tenga la educación de hablar en un idioma oficial, durante un viaje oficial, va un abismo..
¿Qué pensarán de todo esto las autoridades congoleñas, que aunque el país se desangra por los cuatro costados, siguen siendo las autoridades congoleñas? ¿Y qué pensarán los trabajadores congoleños que asfaltan nuestras obras públicas y que cuando consiguen hablar con sus casas en África lo hacen en lingala? ¿Y los padres adoptantes, muchos de ellos catalanes, que han oído el lingala en los orfanatos donde recogieron a sus hijos?
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Con este panorama, no puedo sino sentirme afortunada de venir de una región del mundo donde la libertad de prensa existe, a pesar de que es algo que demasiado a menudo se da por sentado sin tener en cuenta que es un derecho que conlleva también unas ciertas obligaciones de profesionalidad y compromiso ético. Así que no puedo sino sentirme también decepcionada con el periodismo español cada vez que echo un vistazo a los medios de nuestro país, sobretodo por lo que a cobertura del mundo no-occidental en general y de África en particular se refiere..
Siempre me ha parecido que los medios españoles se miran demasiado al ombligo en comparación con los de otros países, que también dan mucha importancia a las noticias nacionales pero no por eso descuidan a las internacionales. Después de años de leer la prensa española regularmente y la de varios otros países de vez en cuando, creo que puedo afirmar que entre los países occidentales, la prensa española es una de las más pobres en cobertura internacional (salvo un par de países o tres)..
Hace un año y medio el famoso bloguero Ethan Zuckerman ofreció una muy interesante reflexión sobre la razón que lleva a los medios occidentales a cubrir ciertos conflictos como Israel/Palestina/Líbano o Irak hasta la saciedad, mientras apenas hacen caso a otros como el de la RD del Congo o en realidad cualquiera en África. Y básicamente todo viene a resumirse en pereza, tanto por parte de los periodistas como del público: el conflicto en Oriente Medio hace tanto que dura que todo el mundo conoce la historia de la Intifada a grandes trazos, mientras que identificar los principales elementos de por ejemplo el conflicto en el este de la RDC les llevaría horas de preparación y documentación. Aunque habla de los medios estadounidenses, su análisis puede aplicarse perfectamente a los medios españoles..
Por otra parte, la mayoría de la gente no tiene una imagen mental clara de lo que está pasando en la RDC, que es lo que causó las incursiones ruandesas en el este de la RDC, el ascenso y caída de Laurent Kabila, la lucha por los recursos minerales, la participación regional..
Aunque en otro arículo Zuckerman también apunta a otras razones para la falta de cobertura mediática de África en los medios occidentales, como el racismo y el desinterés sistemático a todo lo africano, yo me inclino por la explicación de la ley del mínimo esfuerzo y de la chapucería. Lo he confirmado hoy mismo por casualidad al buscar información sobre la visita de nuestro campechano Ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos a Kinshasa. Aunque he buscado en las páginas web de seis periódicos mayoritarios, sólo he encontrado noticias sobre el tema en dos, El País y Público (los cuales, por cierto, estoy empezando a sospechar que se calcan las noticias). Después de tan sólo una lectura rápida he hecho algunas observaciones interesantes:.
Aunque la cobertura de El País es más extensa y con más chicha que la de Público por haber mandado un enviado especial (el artículo de Público es de EFE), no por eso evita caer en lo que vamos a bautizar desde ya como periodismo-chapuza: la RDC no es 2'5 veces más grande que España, sino casi 5 veces (al dividir quilómetros cuadrados no hace falta dividir el resultado final por dos, majetes) y el Primer Ministro congoleño no se llama Gizenda sino Gizenga (aunque Público lo llama Gigenda). Aunque los dos artículos cometen gazapos, los dos tienen las narices de comentar con cierta sorna el hecho que Moratinos saludara en Lingala (a quién eso no lo dicen, faltaría más), e incluso añaden los clips de audio..
Como última curiosidad, El País destaca además como hecho de gran relevancia de la visita de Moratinos que su homólogo congoleño se excusara por un proyectil que cayó en la fachada de la embajada española en marzo pasado durante los disturbios en Kinshasa, que el periodista califica de "ataque". Por si eso no fuera suficiente pitorreo (no olvidemos que durante los disturbios de marzo pasado hubo más de 100 víctimas mortales por la violencia callejera), añade que prometió a los funcionarios de la embajada española una condecoración (¿comorrr?) por... pues no sé, por haber sido evacuados de Kinshasa..
Los demás periódicos tampoco quedan muy bien parados después de mi pequeño recorrido por su sección internacional (muchos en Internacional ni siquiera tienen sección para África, ¿para qué?), como por ejemplo este artículo de El Periódico que habla del envío de tropas de la UE a Darfur lleva el antetítulo siguiente "Apuros para la política europea en los Balcanes". Re-ejem..
Sin embargo debo añadir que no todo fueron sorpresas negativas, ya que durante mi paseo periodístico descubrí que tanto El Mundo como El Periódico han incorporado blogs escritos desde África por cooperantes. Algo es algo (mañana hablaré de un par de noticias positivas que también encontré)..
En fin, como muy bien decía Toño Fraguas hace un par de semanas en su blog:.
A los medios occidentales eso ya no les importa..
Estos días ha estado de moda Somalia. Todos hemos conocido que hay una ciudad llamada Bossaso porque allí han sido secuestradas dos cooperantes de la sección española de Médicos Sin Fronteras. Trabajaban en un campo de nutrición de desplazados de la guerra, sobre todo niños... (¿qué guerra?, ¿cuántos desplazados?, ¿por qué?, ¿desde cuándo?)..
Ahora es Kenia. La cosa parece importante porque Kenia, dentro de África, es una potencia relativamente estable. Además, están llegando fotos muy impresionantes de negros con machetes. Y a los occidentales sí les interesa ver a un negro con un machete porque ésa es la imagen del África negra que tiene la mayoría. Es el cliché que les recuerda a Ruanda y que también les recuerda a lo bien que se vive en Europa..
En fin. Pronto comenzará el ritmo normal de la actualidad (con las chorradas políticas de España y las noticias locales de Estados Unidos a las que aquí damos más importancia que a cualquier otra cosa. Entonces Chad, Somalia, Kenia, etcétera, pasarán a un segundo plano: una media columna, un breve. Nada de fotos, ni vídeos... un teletipo de agencias, como mucho, y a correr(como los de la foto).
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Dentro del tema de la violencia a la mujer, hay otro tema que aún está más de moda en los medios americanos: la violencia sexual contra la mujer como arma de guerra en África, y en particular en el este de la RD Congo. En el 2002, Human Rights Watch publicó un informe buenísimo y muy completo detallando el problema y que sugería algunas soluciones al gobierno de la RDC, a la ONU y a los países donantes de ayuda. Sin embargo, desde entonces nada se ha hecho realmente para atajarlo, básicamente porque hay demasiados intereses económicos de por medio (no olvidemos que el este del Congo es riquísimo en todo tipo de minerales valiosos, como el oro o el coltan), y los medios se han limitado a repetir clichés hasta la saciedad..
Terribles historias de pobres mujeres congoleñas violadas brutalmente de todas las formas imaginables han ido apareciendo desde entonces en todo tipo de publicaciones, desde The Guardian o el New York Times hasta la revista Ms, incluso en la revista de Oprah. Y aunque cada artículo recoge las palabras de supervivientes distintas, los tópicos siempre son los mismos, y el escenario también: el hospital de Panzi de Bukavu, el único del país (y de los pocos en África) que tiene una sección dedicada exclusivamente a tratar quirurgícamente a las víctimas de ataques sexuales. Y todos los artículos piden a los lectores que manden cartas al presidente de la RD Congo para protestar (qué risa) o donaciones al hospital de Panzi, el cual ya recibe generosas subvenciones de la Unión Europea..
Cuando veo este tipo de artículos, como el que apareció recientemente en la revista Glamour firmado por Eve Ensler, la autora de Los Monólogos de la vagina, no puedo evitar fruncir el ceño con cierto recelo. El mismo recelo que siento cuando veo a cantantes o a estrellas de Hollywood adoptando a niños africanos como quien va de compras o apuntándose (o creando) la campaña de moda sobre África que contenga la palabra "Salvar" en su eslógan. Y pienso en un artículo muy bueno que escribió hace algunos meses Uzodinma Iweala criticando justamente este tipo de campañas para "salvar a África" promovidas desde Occidente (y que, como era de esperar, causó gran revuelo en la blogosfera africana y interminables debates). Por muy buenas intenciones que tengan, dice, promueven una imagen de superioridad hacia África pasando por alto el papel que precisamente Occidente ha tenido en muchos de los conflictos o situaciones desastrosas que se viven en África actualmente..
Muchos de los artículos que he leído últimamente sobre la violencia contra las mujeres en el este del Congo me han hecho pensar en las palabras de Iweala, ya que muchos parecen escritos simplemente para compadecer a estas pobres mujeres maltratadas sin analizar el origen del conflicto y el por qué de la incapacidad de todos (gobierno congoleño, gobiernos vecinos, ONU, Occidente) para acabar con esta violencia aparentemente interminable. Incluso cuando no echan mano a los tópicos (muchos aún siguen con el manido corazón de las tinieblas) ni se meten en derroteros sensacionalistas, su aproximación no deja de ser paternalista al máximo..
Antes solía pensar que hablar del Congo y de sus problemas, o de África en general, era bueno para llamar la atención de los países ricos a hacer algo. Pero últimamente me estoy dando cuenta de que toda esta atención mediática sólo sirve para compadecer a África despertando los instintos caritativos de los lectores (caridad que normalmente no va acompañada de interés por aprender y entender el contexto), pero no para realmente remover las conciencias de los que sí pueden hacer algo para acabar con la violencia..
Y como extra: lista muy completa de enlaces sobre la violencia sexual en el este de la RD Congo, que incluye también un par de películas documentales.
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No sabéis cuánto me alegro de que Alan Johnston esté libre de nuevo, sano y salvo, pero espero que el gran revuelo mediático que su secuestro ha causado, y todas las campañas que se han organizado en su favor, hayan servido para que no se siga atentando contra la vida de más periodistas que simplemente hacen su trabajo.
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Los recuerdo a todos y a cada uno de ellos perfectamente, cada uno con su manera de trabajar e idiosincrasia personal. Estaba Astrid, típica mamá africana de tetas enormes y vestidos imposibles, siempre quejándose de algo; Didace, alto y apuesto, padre reciente orgulloso y con un chiste siempre a punto; JB y JK, uno con cara de ratón y el otro de comadreja, los dos con una cierta alergia al trabajo; Michel, el más veterano de todos, serio y parco como un antiguo sabio, y muy respetado por todos los periodistas de Bukavu; Charlotte, lista como una liebre y siempre dispuesta a preguntar lo más difícil de preguntar y a ir más allá de lo recomendable, bajo pelucas a cual más barroca; Adolphine, un poco más lenta que los demás en sus reportajes, pero con quien siempre se podía contar; Dieudonné, un gran bonachón pero que podia ser un auténtico callo en el pie de las autoridades..
Pero por encima de todos ellos recuerdo a Serge, el secretario de redacción de la radio. Quizás por ser el más cercano a mi edad del equipo, o el más listo, o el más atrevido, yo siempre acudía a él en primer lugar a aclarar dudas. Y él siempre tenía un minuto para mí (o para cualquiera), por ocupado que estuviese. Tenía 31 años pero, sus mofletes rechonchos, sus gafas de médico, su calva incipiente y los trajes que solía llevar lo hacían parecer mayor. O quizás era simplemente su profesionalidad, que le había hecho ganarse el respeto de todos, en la radio y fuera de ella. Excepto la de las autoridades militares locales, con quien había tenido varios problemas desde hacía tiempo por haberse atrevido a decir la verdad sobre ellas..
En la RDCongo, como en muchos otros países africanos, a pesar de haber tenido elecciones democráticas hace un año, la libertad de prensa sigue sin estar garantizada. Los periodistas congoleños, que ya de por si trabajan en condiciones precarias, a menudo son amenazados, presionados, maltratados o incluso asesinados simplemente por querer hacer su trabajo de informar al público. Por ponerse del lado de la población y no de la minoría en el poder. Y algunos lo pagan con la vida..
Hoy hace exactamente una semana que Serge fue asesinado cuando volvía a su casa después del trabajo, en plena calle y a sangre fría, delante de diversos testigos. Uno de los mejores periodistas del país, que no se había dejado amedrentar por las amenazas que sufría desde hacía tiempo (aunque no le gustaba hablar de ello), ya no podrá hacer más su trabajo. Ya no podrá denunciar más abusos por parte de los militares, o de las autoridades locales, o de quin sea, aunque su injusta muerte es ya en si una denuncia. Una denuncia hacia la hipocresía de llamar democracia a un país por el simple hecho de haber tenido elecciones, pero en el que el abuso de poder sigue manifestándose a sus anchas sin castigo.
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Sin embargo, la situación de la libertad de prensa en el mundo en general y en África en particular sigue dejando mucho que desear. Sin ir más lejos, cuando estaba en Congo trabajaba a diario con los periodista de la Radio Okapi (como Astrid, que aparece en la foto) y a menudo recibían amenazas de políticos o militares por hablar mal de ellos, y alguno fue incluso detenido. Por otra parte, un periodista de otro medio fue asesinado en Kinshasa pocos días antes de las esperadas elecciones del año pasado, meses después de que otro fuera asesinado también con su esposa en domicilio. Y después de las elecciones la situación no mejoró mucho, según puede verse en la página de la ONG congoleña Journalistes en Danger (Periodistas en peligro) o en el informe anual del 2006 de Reporters sans Frontières (Reporteros sin Fronteras). Otro informe interesante donde aparece la RDCongo es el del Committee to Protect Journalists (Commité para Proteger a los Periodistas) sobre los 10 países donde la libertad de prensa se ha degradado más en el último año, lista encabezada por Etiopía (la RDC está en cuarta posición)..
Pero el Congo no es ni mucho menos el único país africano donde la libertad de prensa no goza de buena salud. Freedom House publica cada año un mapa de la libertad de prensa en el mundo donde puede verse que la prensa de al menos una treintena de países no puede considerarse como libre, y la de otros tantos sólo parcialmente. Es interesante lo que dice de la prensa de España, que a pesar de aparecer en verde, tiene un par de problemitas (la situación de la prensa en Euskadi y el hecho de que la mayoría de los diarios formen parte de dos grandes grupos, Prisa y Zeta)..
Con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, ayer hubo manifestaciones en todo el mundo para pedir la liberación del periodista de la BBC Alan Johnston que desapareció hace un mes y medio de la franja de Gaza, y del que no se sabe nada desde entonces. Desde hace días tengo un pequeño logo de apoyo al pie de este blog, y animo a otros blogueros que hagan la mismo y se unan a la campaña. Los periodistas siguen siendo moscardones demasiado incómodos para demasiados régimenes no del todo democráticos, y por eso se intenta silenciarlos.